Buenas costumbres
Los hábitos que les enseñamos y el ejemplo que les damos a los niños, los marcan para el resto de sus vidas. Nos cuesta mucho trabajo cambiar conductas, aunque sabemos que sí se puede.
Siempre recomiendo que te hagas el hábito de organizar, la noche anterior, las cosas y actividades para el día siguiente, porque de esa manera tu cerebro ya conoce tus planes, y las cosas se facilitan mucho más, ya que tienes un propósito y un plan de acción.
En muchos hogares no se acostumbra ésto y por lo mismo, los niños crecen sin hacerlo, y el día que alguien les dice que sería bueno que planearan con anticipación sus actividades del día siguiente para organizarse mejor, piensan que ellos no pueden hacerlo, porque no tienen el hábito y muchas veces ni se molestan en intentar un cambio de conducta.
Sin embargo, si el niño desde pequeño se acostumbra a hacerlo, cuando sea mayor, será un comportamiento normal que le ayudará en la consecución de sus metas. Por esto es que te recomiendo, que si tienes hijos pequeños, los acostumbres a organizar sus cosas desde la noche anterior, para que así el comportamiento en un futuro sea normal para él. No se los hagas tú, se trata de que aprendan, y para ello te doy las siguientes recomendaciones:
Mi recomendación número 1, es que una vez que los niños hayan terminado sus actividades del día, como estudiar y hacer sus tareas, sin esperar a que sea muy tarde, te pongas con ellos a organizar su ropa y sus cosas del día siguiente. Hazlo con ellos y motívalos a participar. Revisen la mochila que tenga todo lo que necesitará, así como los encargos o tareas pendientes. Después revisen la ropa y organicen todo, para que al día siguiente no tengan que preocuparse por nada. Pero no lo hagas tú sola, hazlo con ellos por un tiempo, para que tomen el ritmo de aprendizaje.
Supervisa que el niño se organice
Ve siguiendo el proceso cada tarde, para que organice su mochila y su ropa; enséñale cómo es que debe revisar todo para que no le falten cosas al día siguiente y que todo quede listo. Poco a poco irás viendo como el niño lo va ir haciendo de forma rutinaria, adquiriendo el hábito casi sin sentirlo.
Observa si ya tiene el hábito
El paso siguiente, es que lo dejes organizar sus cosas y solamente le preguntes si ya tiene todo listo, supervisándolo discretamente. Es posible que necesite apoyo en algún detalle, ayúdale a llegar él mismo a la conclusión después de analizar las cosas. Si haces las preguntas correctas, el niño irá comprendiendo el proceso para poder ir organizándose sin ayuda.
Cuando veas que solito decide preparar sus cosas y su ropa para el día siguiente, y que lo hace de manera automática, ya estarás del otro lado. Le habrás dado a él un comportamiento que le va a ayudar por el resto de su vida. Porque cuando sea mayor y empiece a trabajar, ya no tendrá que luchar con organizar su día, será una conducta normal para él.
Ensénales con el ejemplo.
Los hábitos que les enseñamos y el ejemplo que les damos a los niños, los marcan para el resto de sus vidas. Nos cuesta mucho trabajo cambiar conductas, aunque sabemos que sí se puede. Evitemos malos hábitos a los niños. De pequeños es mucho más fácil corregirlos. Los padres deben estar muy atentos a que los niños aprendan buenas costumbres, y para ayudarles, es necesario que ellos mismos hagan cambios en sus conductas, para que eso sirva de ejemplo a los niños; de manera muy enfática se los recomiendo que lo hagan.
Obsérvense a ustedes mismos y hagan un análisis objetivo de los ejemplos que les están dando con su propio comportamiento, porque recordemos que los niños imitan las conductas de los padres. Si yo siempre llego tarde a todos los lugares, si no me siento tranquilamente a comer y en lugar de eso como a saltos, si soy una persona desorganizada, si tengo problemas de alimentación que me dan problemas de peso, todo eso lo está aprendiendo y asimilando el niño aunque tú creas que no, porque piensas que no se lo estás enseñando. El niño lo ve y lo vive todos los días de su vida y eso es lo que termina creyendo que es lo correcto. Y luego decimos ¡mi hijo es igualito a mí, terriblemente desorganizado!
Así que comienza por trabajar en ti misma(o), para que cambies conductas que no te están ayudando por las que te ayudarán a lograr lo que desees. Si tienes el hábito de ser impuntual, haz algo al respecto para cambiar, si tienes problemas de alimentación, lo mismo, lee sobre el tema, busca consejo y ayuda, pero haz algo al respecto, por tu bien y el de tus hijos.
No te sientas mal por corregir su conducta.
Conozco una madre que prefiere no educar a sus hijos, porque piensa que es someterlos o castigarlos; quizá en su infancia vivió algo que ahora con los hijos lo quiere compensar, pero lo único que está haciendo es crearles un problema muy serio, porque si no aprenden a disciplinarse y a organizarse desde pequeños, ¿cómo queremos que cuando sean adultos y tengan una responsabilidad sean disciplinados? ¿Sabes cuánto van a durar en un empleo? ¿Te parece que un niño indisciplinado pueda llegar a ser un empresario de éxito, una ejecutiva de alto nivel, un padre o madre responsables?
No pienses en lo que tu hijo experimenta en estos momentos de su vida, si sufre por un castigo o lo pasa mal por tener que enfrentar las consecuencias de su conducta, piensa en lo que está aprendiendo para que le vaya bien en el futuro. Todas las experiencias son valiosas porque nos aportan conocimientos y nos van moldeando para ser personas de éxito o fracasados, ustedes los padres deciden qué es lo que quieren para sus hijos.
¿Cómo pueden los padres cambiar sus hábitos?
Una manera de ayudarse uno a otro entre la pareja, sería hacerse críticas “constructivas” sobre los comportamientos y conductas de la pareja, para que el otro pueda corregir y hacer los cambios necesarios. Muchas veces tenemos el hábito tan arraigado, que hacemos las cosas de manera automática y no nos damos cuenta que el niño aprenderá directamente de verlo y vivirlo todos los días. Si la pareja nos hace el comentario, podremos observarnos, darnos cuenta de la situación y cambiar.
El primer paso para poder cambiar alguna conducta es precisamente “darse cuenta”, hacernos conscientes de ese comportamiento, analizarlo y a partir de ese momento, cada vez que surja esa conducta, hacer un alto y comportarse como te gustaría hacerlo de ahora en adelante. Primero lucharás por darte cuenta cuándo es que sucede, después lucharás por ir superponiendo el nuevo hábito sobre el anterior, el siguiente paso es que estarás más consciente de la nueva manera de hacer las cosas, hasta que finalmente formará parte de tu manera de ser y habrás terminado con la conducta que no deseabas. Si la pareja corrige comportamientos que puedan ser mal ejemplo para los hijos, les estará facilitando el camino del aprendizaje para ser personas de éxito.
Maca Hernández
¡Organízate ya!
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