¿Quién es importante para el bebé?
A esta edad debe de esperarse que el niño tenga ciertos comportamientos:
* Comunica placer, protesta, pide cariño e interés hacia nuevas experiencias.
* Ya juega más con los padres, por lo tanto ellos tienen que dedicar más tiempo para jugar con él o ella.
* Ya conoce las funciones de algunos objetos (teléfono, control de la TV, peine).
* Comienza a aceptar sus límites. …
Da la impresión de que la mayoría de los accidentes tienen en común el hecho de que se podían haber evitado con un poco más de cuidado y atención. A pesar de que la mayor parte de ellos puedan ser impedidos, la gente considera en general que los accidentes sólo les ocurren a otras personas. …
Desde ahora es necesario una doble, constante atención: para no limitar sus experiencias por pereza, o demasiada ansia, y quitar previamente de su alrededor los peligros que no es capaz de evitar por sí solo. …
¿Puedo bañar a mi bebé aunque tenga gripa?
R. El niño con infección respiratoria aguda, no solo se puede, sino que se debe bañar. El baño es una medida higiénica que no debe suspenderse cuando el niño está enfermo, por el contrario, conviene mantener expeditos los poros, para permitir la sudación y evitar brotes (sudamina) que puedan aun poner más molesto al niño. Por supuesto, el agua debe estar tibia y el baño tiene que ser corto (no necesariamente con jabón), para que no alcance a causar escalofríos. Una vez fuera del agua, hay que secarlo rápido y vestirlo con ropa ligera holgada. Si el pequeño pudiera dar las gracias después de esta elemental atención, con gusto lo haría.
¿Cómo controlo el peso de mi bebé?
R. Cuando un niño no está comiendo lo que necesita o padece alguna enfermedad oculta, se necesita que pase bastante tiempo antes de que esto se le note a simple vista.
Existen tablas y gráficos que nos permiten saber cuánto debe pesar un niño a determinada edad o para cierta estatura, por lo tanto, si lo controlamos periódicamente, podremos saber en qué momento comienza a desviarse de lo normal. Para ello se registran los diferentes pesos en una gráfica. Si la unión de los puntos correspondientes a estos pesos dibuja una línea paralela a alguna de las rejillas, es porque va bien. Si por el contrario, la curva se dirige horizontalmente o hacia abajo, es seguro que algo anda mal, ya sea en la alimentación o en la salud, aunque aparentemente el niño coma bien y no tenga ningún síntoma de enfermedad.
Esto es lo que se llama desnutrición invisible y requiere de inmediato la intervención del médico, porque en la medida en que se descubra a tiempo, puede ser corregida. Una vez que aparezcan los signos de desnutrición grave, o sea que el niño se ponga totalmente flaco al punto de que se le dibujen los huesos, que se hinche, o que se le ponga ralo, rubio y delgado el cabello, la enfermedad será muy difícil de tratar y el niño correrá peligro de morir.
Veo a mi niño muy delgado, se le dibujan las costillas y todo el mundo me dice que está desnutrido, sin embargo, es muy activo y come muy bien.
R. Delgadez no siempre significa desnutrición, como gordura no necesariamente revela una buena salud. Los médicos competentes en materia del crecimiento y desarrollo saben perfectamente que un niño con bajo peso para su edad y su talla, si come bien, esta activo y no se queja de nada, lo más probable es que no sea desnutrido, sino simplemente de constitución delgada. Es casi seguro que entre sus padres, abuelos o tíos, habrá varios que tienen el mismo aspecto, y aunque coman, desaforadamente nunca lograrán engordar.
Además no tiene objeto intentarlo, pues los delgados son más sanos que los gordos. Sin embargo, es importante que el médico conozca los pesos anteriores del niño; si en la gráfica se verifica que siempre ha estado por el mismo canal de crecimiento, es porque es delgado, pero sano. Pero si pasa a un canal inferior y además muestra inapetencia, poca actividad y otros síntomas, lo más probable es que esté enfermo y comenzando a desnutrirse.
¿Qué se puede hacer con un bebé que se nota que está engordando mucho, desde los primeros meses?
R. Esto raras veces ocurre con los bebés alimentados de pecho, porque ellos no consumen más de lo que necesitan. Pero cuando la alimentación es con biberón, las madres siempre creen que el niño debe dejarlo vacío y con frecuencia le agregan harinas que aumentan su valor calórico. Otro factor es creer que todo llanto del niño es hambre; introducir jugos, compotas y sopas de harinas, antes de los tres meses, también contribuye al sobrepeso.
Evitando estas cosas y vigilando de cerca el peso del niño, se puede detener a su debido tiempo la tendencia al sobrepeso y la obesidad.
¿Es verdad que los niños se enferman cuando les están saliendo los dientes?
R. Es una creencia muy difundida popularmente, pero es cierta.
A los niños les empiezan a salir los dientes aproximadamente a los 6 meses y este proceso se prolonga hasta los dos años y medio, cuando aparece la vigésima pieza, que es el segundo molar. Este periodo de dentición coincide con la época en que más se enferman los niños (diarreas, infecciones de diversas índoles, brotes, etc.), y por eso se le relaciona tan frecuentemente con enfermedad.
La dentición hace parte del proceso de crecimiento y desarrollo, y no hay razón para que cause ningún daño, como tampoco lo causa el hecho de crecer o de que los testículos o las glándulas mamarias aumenten de tamaño. Lo que si puede suceder es que, como las encías rascan cuando están saliendo los dientes, el niño suele frotárselas con su manita, no siempre muy limpia, y este puede ser el origen de infecciones intestinales, de la boca o de la garganta, causante de diarreas y fiebres.
-Por Dr. Ramiro G. Villarreal
El bebé tiene los mismos sentidos que usted tiene. Aún al nacer, el bebé puede ver, oír, oler, y tocar.
Vista — El bebé prefiere mirar caras. Durante sus primeras semanas de vida puede ver mejor a una distancia de 8 a 12 pulgadas, más o menos la distancia entre su cara y la del bebé cuando lo tiene cerca, para darle de comer o cuando le habla. Los colores vivos, los contrastes y las cosas brillantes son más interesantes para los bebés que los colores pálidos. El bebé puede seguir por varios segundos con su mirada objetos que se mueven.
Oído — Los recién nacidos pueden virar sus cabezas cuando escuchan un ruido interesante. Prefieren voces de tono alto y dulce. A los tres meses, ya pueden reconocer la voz de sus padres. Cuando su bebé esté molesto, la música suave puede calmarlo.
Olfato — Aún los bebés pequeños reaccionan a los olores. Olores fuertes e intensos, hacen que el bebé voltee su cabeza hacia el lado opuesto y llore. A la primera semana de nacidos, el bebé reconoce el olor de la madre que lo amamanta.
Tacto — El tacto es muy importante para el bebé. Tomarlo en brazos y acariciarlo le indica al bebé que su mundo es un lugar amistoso. De hecho, estudios han señalado que estos bebés lloran menos que los bebés que no sienten la cercanía de un adulto. Cargue a su bebé o use una mochila frontal. Estar en sus brazos y oír el latido de su corazón, hace que su bebé se sienta seguro.
Abrace y cargue a su bebé cuantas veces usted desee. No se preocupe de que puede malcriarlo. ¡Se supone que a los bebés hay que mimarlos! Mientras lo tiene en brazos, comparta el abrazo con el resto de su familia. Todos se sentirán mucho mejor. El bebé también siente movimientos desde muy temprano. Movimientos como mecer o caminar, ayudan a calmar al bebé que llora. Acuérdese, el bebé pasó nueve meses flotando en su útero, así que está acostumbrado a mecerse y a moverse. Cargando a su bebé en posición vertical le permite mirar a su alrededor, así tal vez llore menos.
Aviaso: La miel es dañina para el bebé
A un bebé de menos de un año de edad no se le debe dar miel. La miel tiene esporas que pueden causar una enfermedad llamada “Botulismo Infantil.” Los niños mayores tienen un sistema intestinal más desarrollado que tolera la miel.
Llorar es pedir ayuda
Cuando el bebé llora, significa que necesita su ayuda. El bebé llora solamente cuando necesita algo y sólo deja de llorar cuando esa necesidad ha sido satisfecha, o cuando esté demasiado cansado para seguir llorando. Los estudios demuestran que cuando se responde rápidamente al llanto de su bebé, se logra que llore menos y por períodos más cortos. Posteriormente, estos bebés demostrarán más energía para aprender y para interactuar con otras personas.
Cuando su paciencia está por acabarse
A veces puede parecer que su bebé nunca va a dejar de llorar. Esta situación le puede causar tensión y molestia, sin embargo, no debe enojarse con su bebé — él no lo puede evitar. Si ha tratado de apaciguarlo y todavía sigue llorando, intente lo siguiente: Póngalo en su cuna y cierre la puerta. Dúchese o pase la aspiradora. Así no la oirá y el ruido tal vez calme a su bebé. Obsérvelo cada 15 minutos para estar segura de que está bien. Pídale a una amiga o un familiar, que le cuide el niño por media hora o una hora. Todo el mundo necesita un descanso de vez en cuando. Si cree que el bebé está enfermo, llame al médico.
¿Por qué llora el bebé?
Hambre — El bebé usualmente llora cuando tiene hambre. Si han pasado por lo menos dos horas desde que comió, vea si el bebé tiene hambre.
Soledad — Si el bebé se calma y se queda tranquilo al momento que lo cargue, ¡quiere decir que la echaba de menos! Recuerde que el bebé estuvo abrigadito en el vientre, escuchando el latido del corazón por nueve meses. La necesidad de su cercanía es muy importante para el bebé. El bebé no se malcriará porque usted lo acuna cuando él quiere — o cuando usted lo quiere.
Frío/Calor — Toque la espalda o la barriguita del bebé para ver si está muy frío o muy caliente. Arréglele la ropa para que se sienta más cómodo y vístalo de acuerdo al clima, con la misma cantidad de ropa que usted lleva o tal vez un poco más.
Exceso de estímulo — Mucha gente hablándole o revoloteando cerca del bebé al mismo tiempo, puede ser exagerado para él. El bebé necesita un poco de tranquilidad y silencio. Mecerlo en un cuarto con luz baja, puede ayudar.
Desvestirlo — Póngale una cobijita en la barriguita hasta que lo vuelva a vestir.
Sobresalto — El bebé si se mueve repentinamente se sobresalta y llora. Envuélvalo con una cobija y tómelo con seguridad para calmarlo.
Pañal mojado — A algunos bebés no les molesta, pero a otros sí.
Dolor — El bebé puede estar enfermo o incómodo si lo pincha un gancho, o si su ropa tiene etiquetas ásperas o cierres que le molestan.
Sueño — Algunos bebés necesitan que se les mime un poco antes de dormirse.
El mundo de los bebés es un mundo de sensaciones muy nítidas y es por eso, que tenemos que cuidar del más mínimo detalle a su alrededor.
Dr. Ramiro G. Villarreal
El bebé, hechura de los padres
Si usted ama verdaderamente a su bebé, dispone de unos minutos libres al día y tiene un poco de paciencia, puede prevenir posibles fallas en el desarrollo. Los bebés más capaces son aquellos a quienes sus padres han abierto de par en par, las puertas del mundo de los estímulos.
¿Cómo aprender a estimularlos?
Todo bebé posee un deseo natural de aprender, de hacer y saber cómo hacerlo, usted y su esposo como padres, tienen en exclusiva esa hermosa y única oportunidad de estimular al niño durante sus primeros años. Este programa de estimulación temprana, no pretende dar conocimientos al pequeño, sino alentar la habilidad de su hijo de aprender, descubrir, recibir estímulos, probar y satisfacer su necesidad de saber, y sólo puede ser de provecho, cuando usted considera a su bebé como una personita con necesidades y exigencias propias.
¿Qué necesita usted para estimular a su bebé?
• Amor, entusiasmo y constancia.
• Sonidos, colores, luces y diferentes texturas que se encuentren en la vida diaria.
• Conocimientos de lo que se espera que su hijo realice, de acuerdo a su edad; además de conocer aquello que nos indique algún problema en su desarrollo.
Actividades y sugerencias
El niño aprende a través del contacto físico, de olores y sabores. Recuerde que no necesita más que aprovechar los momentos de la alimentación, del baño, o el momento de cambiar la ropa, para estimular a su hijo.
• Procure utilizar un sólo aroma (perfume) para que el niño la identifique fácilmente a través del olfato. También trate de acercarle objetos perfumados que usted utiliza para asearlo: jabón, loción etc.
• Cuando el niño este dormido, no trate de disminuir por completo los sonidos habituales del medio ambiente. Deje que se acostumbre a ellos.
• Háblele, juegue con él, hágale cosquillas e intente hacerlo sonreír.
• Sea paciente.
• Ser madre, es un cambio emocionante en su vida. Pero pasará tiempo hasta que se acostumbre a desempeñar su nuevo e importante papel. La madre y el bebé aprenden juntos. No espere saberlo todo de la noche a la mañana.
• Las primeras semanas, después del nacimiento de su bebé, usted tal vez se sorprenderá de la intensidad de sus sentimientos. A veces se sentirá triste o a punto de llorar, sin tener razón.
• Algunos de estos sentimientos, son producidos por los cambios físicos que experimenta su cuerpo al regresar a su estado normal. Tal vez se sienta emocionada, orgullosa o muy alegre. Y, ¡por supuesto, también podrá sentirse cansada y desanimada!
• La mayoría de las madres experimentan estos estados de ánimo. Con el tiempo, usted recuperará su energía y buen humor. Mientras tanto, mantenga una rutina diaria simple. Reduzca sus actividades al mínimo y planifique dormir cuando duerme el bebé. Sea flexible.
• Cuando pase por momentos difíciles, comunique sus sentimientos a su pareja, a un miembro de la familia o a una amiga. Hablar con alguien cercano a usted o con alguien que ha pasado por la misma experiencia, siempre ayuda. Donde usted vive, tal vez haya grupos de apoyo para madres primerizas.
• ¿Cómo es el bebé?
• Si su bebé no tiene mucho pelo, tiene brazos y piernas cortas y una cabeza que parece demasiado grande, ¡entonces su bebé es muy normal!
• Quizás no tuvo el niño o la niña que deseaba, o quizás el bebé no se parece al “bebé perfecto” con el que soñó durante su embarazo, o que vio en las revistas y la televisión.
• Pasará tiempo hasta que se acostumbre al bebé que tiene. Algunas madres adoran enseguida al recién nacido; otras necesitan conocer mejor al bebé. Esto es normal.
• Cuidar a un bebé asusta un poco al principio, pero se siente más seguridad con el tiempo.
¿Sabe lo que su bebé le dice? Esto es lo que trata de decir:
* Me gusta mirar tu cara, colores brillantes, espejos y dibujos.
* Me siento consolado cuando me cargas y me hablas.
* Miro las cosas, pero todavía no trato de agarrarlas.
* Los ruidos altos, las luces brillantes y el trato rudo, me asustan.
* Me tranquilizo cuando alguien me carga y me abraza.
* Por favor, cámbiame de posición de vez en cuando, para que pueda ver diferentes cosas.
Por Dr. Ramiro G. Villarreal