Papá moderno
La importancia que los padres se involucren en la crianza de los hijos
El padre actualmente se ha convertido en pieza fundamental para la crianza de los hijos, ya que durante el nacimiento, ellos se descubren como los seres capaces de amar y proteger a sus chiquitos, aunque no necesariamente sean las mamás; por eso es de gran importancia que los hombres tengan participación desde el momento del parto, durante el crecimiento y hasta que éstos se convierten en niños grandes, ya que el desarrollo que tenemos que analizar es a largo plazo. En esta hermosa tarea de ser mamá, he aprendido que los niños son como piedras preciosas a las que poco a poco vamos puliendo y convirtiendo en diamantes finos y he aquí la importancia de la participación de los padres en su desarrollo. Los hijos son formados por dos personas y siguiendo una ley natural, deberían seguir siendo formados por dos.
Durante el embarazo, esos nueve meses en que llevamos dentro a nuestro pedacito de vida, son de esenciales cuidados y desde entonces, nos convertimos en las protectoras de nuestro bebé; siempre estamos al tanto de las citas médicas, de lo que comemos, de lo que escuchamos y hasta del comportamiento que llevamos, pero, ¿qué hay de la participación del papá en esta etapa? Cuando los hombres se involucran desde el embarazo, en la vida de los hijos, entre ellos nace un lazo que los mantendrá unidos para siempre; lograr hacer esa conexión entre padre e hijo es tarea nuestra, la cual deberíamos tomar muy en serio. Como mujeres y madres que somos, éste vínculo depende directamente de nosotras y de la actitud que tengamos para permitir que se dé una participación activa entre ellos, durante el embarazo y nacimiento, incluso durante la crianza del bebé.
En mi experiencia como madre, he alcanzado a descubrir la gran importancia que tiene dicha participación, ya que de igual manera que los niños van creciendo, ellos van identificando su mundo y a éste le agregan sus propios toques, que de alguna manera nosotros mismos le hemos podido proporcionar, es decir; si tú como su madre le muestras un hogar seguro, amoroso, tranquilo, lleno de paz y armonía, pero aparte de todo esto, le regalas la oportunidad de tener a su lado un papá que pueda cambiarle pañales, que pueda alimentarlo, que pueda participar en la hora de tomar el baño, que pueda jugar con él, pero sobre todo que puedan convivir entre ellos, lograrás que la conexión entre tu hijo y su padre sea tan fuerte, que cuando el bebé crezca, llegue a ser un niño seguro de sí mismo y protegido no solamente por el amor de una mamá, sino por el amor también de papá; con esto, le brindas una oportunidad a tu bebé de crear ese ambiente de felicidad y de protección que tanto necesita para crecer y al mismo tiempo, le brindas a tu pareja la oportunidad de sentir esta maravillosa profesión de ser padre.
Antiguamente pensábamos que un papá solo era la persona ruda que hacía cumplir las reglas en el hogar y encargado de la parte económica de la familia; pero los tiempos han cambiado mucho y ahora no se trata de exigir derechos, sino entender que es tiempo de que las mujeres animemos a los hombres a ser partícipes de criar a sus propios hijos, no solo que lo hagan como tarea o parte de ayudar, sino que como mujer debemos concientizar en que es una parte fundamental para el desarrollo del bebé, que los padres participen en sus actividades desde que son recién nacidos y no esperar a que tenga cinco años para jugar futbol y disfrutar con él. A mi corta experiencia como madre, me he dado cuenta de la gran importancia que conlleva realizar esto en el crecimiento de los niños, ya que todo lo que tú hagas con tus bebés, se verá firmemente visualizado en ellos al paso del tercer o cuarto año del niño.
Si eres una mujer la cual pretende darle lo mejor a su hijo, anímate, ponte las pilas y guía a tu esposo para que participe más en la vida de su pequeñito, incluso regálales un tiempo para ellos solos, porque necesitan conocerse y el cómo su papá, necesita saber que es capaz de estar con el bebé y protegerlo, tanto como tú lo haces. No lo subestimes, porque los hombres son tan capaces como nosotras las mujeres de cuidar a tu pedacito de vida.
Yo soy madre de tres pequeñas y disfruto mucho de la participación de mi esposo en la vida de las niñas, adoro la carita de cada una de ellas cuando disfrutan de “su papi” y ver cómo idolatran a su padre, es un orgullo para mí, ya que para ellas ¡“Papi” lo es todo! Claro, tanto como yo lo soy. Decídete y haz que nazca entre ellos el vínculo maravilloso de la unidad que los mantendrá unidos desde el momento del parto y ¡para toda la vida!
Por Lucy Ponce de León













