Preguntas al pediatra
¿Puedo bañar a mi bebé aunque tenga gripa?
R. El niño con infección respiratoria aguda, no solo se puede, sino que se debe bañar. El baño es una medida higiénica que no debe suspenderse cuando el niño está enfermo, por el contrario, conviene mantener expeditos los poros, para permitir la sudación y evitar brotes (sudamina) que puedan aun poner más molesto al niño. Por supuesto, el agua debe estar tibia y el baño tiene que ser corto (no necesariamente con jabón), para que no alcance a causar escalofríos. Una vez fuera del agua, hay que secarlo rápido y vestirlo con ropa ligera holgada. Si el pequeño pudiera dar las gracias después de esta elemental atención, con gusto lo haría.
¿Cómo controlo el peso de mi bebé?
R. Cuando un niño no está comiendo lo que necesita o padece alguna enfermedad oculta, se necesita que pase bastante tiempo antes de que esto se le note a simple vista.
Existen tablas y gráficos que nos permiten saber cuánto debe pesar un niño a determinada edad o para cierta estatura, por lo tanto, si lo controlamos periódicamente, podremos saber en qué momento comienza a desviarse de lo normal. Para ello se registran los diferentes pesos en una gráfica. Si la unión de los puntos correspondientes a estos pesos dibuja una línea paralela a alguna de las rejillas, es porque va bien. Si por el contrario, la curva se dirige horizontalmente o hacia abajo, es seguro que algo anda mal, ya sea en la alimentación o en la salud, aunque aparentemente el niño coma bien y no tenga ningún síntoma de enfermedad.
Esto es lo que se llama desnutrición invisible y requiere de inmediato la intervención del médico, porque en la medida en que se descubra a tiempo, puede ser corregida. Una vez que aparezcan los signos de desnutrición grave, o sea que el niño se ponga totalmente flaco al punto de que se le dibujen los huesos, que se hinche, o que se le ponga ralo, rubio y delgado el cabello, la enfermedad será muy difícil de tratar y el niño correrá peligro de morir.
Veo a mi niño muy delgado, se le dibujan las costillas y todo el mundo me dice que está desnutrido, sin embargo, es muy activo y come muy bien.
R. Delgadez no siempre significa desnutrición, como gordura no necesariamente revela una buena salud. Los médicos competentes en materia del crecimiento y desarrollo saben perfectamente que un niño con bajo peso para su edad y su talla, si come bien, esta activo y no se queja de nada, lo más probable es que no sea desnutrido, sino simplemente de constitución delgada. Es casi seguro que entre sus padres, abuelos o tíos, habrá varios que tienen el mismo aspecto, y aunque coman, desaforadamente nunca lograrán engordar.
Además no tiene objeto intentarlo, pues los delgados son más sanos que los gordos. Sin embargo, es importante que el médico conozca los pesos anteriores del niño; si en la gráfica se verifica que siempre ha estado por el mismo canal de crecimiento, es porque es delgado, pero sano. Pero si pasa a un canal inferior y además muestra inapetencia, poca actividad y otros síntomas, lo más probable es que esté enfermo y comenzando a desnutrirse.
¿Qué se puede hacer con un bebé que se nota que está engordando mucho, desde los primeros meses?
R. Esto raras veces ocurre con los bebés alimentados de pecho, porque ellos no consumen más de lo que necesitan. Pero cuando la alimentación es con biberón, las madres siempre creen que el niño debe dejarlo vacío y con frecuencia le agregan harinas que aumentan su valor calórico. Otro factor es creer que todo llanto del niño es hambre; introducir jugos, compotas y sopas de harinas, antes de los tres meses, también contribuye al sobrepeso.
Evitando estas cosas y vigilando de cerca el peso del niño, se puede detener a su debido tiempo la tendencia al sobrepeso y la obesidad.
¿Es verdad que los niños se enferman cuando les están saliendo los dientes?
R. Es una creencia muy difundida popularmente, pero es cierta.
A los niños les empiezan a salir los dientes aproximadamente a los 6 meses y este proceso se prolonga hasta los dos años y medio, cuando aparece la vigésima pieza, que es el segundo molar. Este periodo de dentición coincide con la época en que más se enferman los niños (diarreas, infecciones de diversas índoles, brotes, etc.), y por eso se le relaciona tan frecuentemente con enfermedad.
La dentición hace parte del proceso de crecimiento y desarrollo, y no hay razón para que cause ningún daño, como tampoco lo causa el hecho de crecer o de que los testículos o las glándulas mamarias aumenten de tamaño. Lo que si puede suceder es que, como las encías rascan cuando están saliendo los dientes, el niño suele frotárselas con su manita, no siempre muy limpia, y este puede ser el origen de infecciones intestinales, de la boca o de la garganta, causante de diarreas y fiebres.
-Por Dr. Ramiro G. Villarreal













