Gratitud y Salud

La salud y la gratitud van de la mano. En el área de la salud física y mental hay estudios que muestran que las personas que viven agradecidas incrementan su felicidad y sus desafíos de vida. El director de Psicología Biológica en el Centro Médico de Duke, el Dr. P Murali Doraiswamy, afirmó alguna vez: “Si la gratitud fuera un medicamento, sería el producto de mayor venta mundial, con indicación para el mantenimiento de la salud de cada sistema mayor de órganos”. ¿Qué es gratitud? Un artículo publicado en Harvard Mental Health Letter dice que “la gratitud es una apreciación de lo que una persona recibe, ya sea tangible o intangible. Con gratitud, las personas reconocen la bondad en sus vidas”.

Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología de la Universidad de California (EEUU) ha sido una de las grandes fuerzas detrás de la psicología positiva y del estudio de la felicidad. En sus estudios sobre este tema propone que la gratitud no es solamente decir gracias; es apreciar el presente, nuestra vida como es hoy, aquí y ahora. En sus estudios demuestra que las personas que practican el agradecimiento a través de su vida son más felices, tienen más energía, tienen más felicidad en sus relaciones, sienten menos depresión, menos síntomas mentales y menos dolores físicos.

Cambia tu vida y tus relaciones con algunos ejercicios simples, baratos y buenos.

Diario de gratitud. Ten un cuaderno o diario al lado de tu mesa de noche y todos los días antes de acostarte escribe cinco cosas por las que estás agradecido. Generalmente, la gente empieza con cosas generales como agradecimiento por la familia, los hijos, la salud. Al pasar los días te vas dando cuenta de que empiezas a apreciar cosas pequeñas como la sonrisa de tu vecino, el calor del día, tener tiempo para una siesta y la lista empieza a crecer. Esto sucede porque en tu mente el enfoque cambia de problemas a agradecimiento.

Tarjetas de aprecio o gratitud. Otro ejercicio simple y rápido es escribir una tarjeta de apreciación-gratitud a alguien que ha hecho algo por ti. Se puede hacer por 30 días o semanalmente. Empieza con tu familia y sigue pensando en gente que aprecias y el porqué. Este ejercicio lo hicimos entre todo el personal de Clínica La Salud. Todas las semanas elegíamos el nombre de un compañero de trabajo y le escribíamos una tarjeta de aprecio y el porqué. Algo maravilloso sucedió: el enfoque de buscar las debilidades de las personas cambió para buscar las aptitudes de ellas. Al leer las tarjetas, cada persona sentía felicidad en ver que otros apreciaban cosas que hacían. También ayudó a identificar áreas de fuerza en ellas.

Tablón de anuncios. Poner un tablón de anuncios donde la gente puede poner tarjetas pequeñas con frases de agradecimiento semanalmente. “Gracias Ana por tu sonrisa”, “Agradecemos que hayas limpiado la cocina”, “Gracias por hacer tu cama”. ¡Cosas pequeñas que importan!

Sonreír. Todos tenemos momentos difíciles en la vida y hay muchos momentos en que estamos preocupados y estresados y esto se refleja en nuestra cara. La sonrisa no solo expresa un sentimiento de satisfacción sino también un sentimiento de agradecimiento al mundo. Diariamente, levanto mis brazos al aire y digo en voz alta: “I love my life!”, “¡Amo mi vida, gracias!”. Es algo que implementé en mi vida hace muchos años. He pasado por separación, divorcio, muertes de familiares, cambios de trabajo, pero nunca he dejado de amar mi vida independiente de la situación que vivo.

Tiempo. Incorporar oración, meditación, o momentos de silencio en tu vida te permite dar gracias por las cosas buenas y por las cosas difíciles.

Un árbol de agradecimiento. Este es un buen proyecto para familias grandes. Se puede hacer un dibujo de un árbol y las hojas se van pegando con frases escritas por todos los miembros de la familia y los familiares y amigos que visitan tu hogar. Este proyecto es un proyecto activo. En este momento lo estamos haciendo en la clínica, y madres e hijos escriben en las hojas. Todos los días leo las hojas nuevas con frases diferentes y agradezco algo nuevo.

Escucha música de gratitud. Ciertas canciones con buen ritmo, por ejemplo, la canción de Gratitud de Fonseca. Y hay muchas más que puedes buscar y escuchar. Toda esto va cambiando la plasticidad del cerebro donde empiezas a ver el mundo con una actitud diferente.

Decir gracias. Estar presente en cada momento de nuestra vida y tomar la oportunidad de agradecer a todos los que hacen pequeños detalles de alegría. El pasado no se puede cambiar y el futuro no es hoy. Aprender a apreciar el momento y lo que estamos haciendo en este momento incrementa nuestra felicidad y abre oportunidades para interaccionar con otros. Si estás en la línea del supermercado, dale las gracias a la señorita que te chequeó, en tu casa dale las gracias a tu pareja y a tus hijos por su presencia y su tiempo. Hay un gran vídeo en TED.com de David Steindl-Rast: ¿Quieres ser feliz? Sé agradecido.

Este último año he estado tomando un curso en psicología positiva y el comprender el poder de la gratitud ha cambiado mi vida. Incorporando estos ejercicios en mi vida diaria, he sentido felicidad y generosidad y esto ha tocado también la vida de mis pacientes que son gente que admiro y respeto. Cuando entro a un cuarto a examinar a un paciente frecuentemente empiezo con la frase: “Dime, ¿por qué estas agradecida hoy?”. Las respuestas me impactan y me enseñan diariamente.

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