Un viaje en bicicleta

7 pasos para ser tú mismo sin sentirte culpable

Hace unos días soñé que me encontraba manejando en la carretera, iba en compañía de otras dos personas, no recuerdo bien quiénes eran ellas, solo que me sentía segura con su presencia. Recuerdo que nos detuvimos en el camino y ellas querían bajar y quedarse en ese lugar siempre. Yo sentí en mi espíritu que debía seguir, que algo más me esperaba adelante. No podía quedarme ahí solamente.

Al salir a tomar aire en mi desesperación, vi una bicicleta abandonada. Por lo que sin pensarlo la tomé y seguí mi camino. Muchas cosas me esperaban, de lo único que sí estaba segura era de continuar. Es curioso cómo los propios sueños revelan cosas sobre nuestros procesos emocionales.

Nuestros padres, los maestros, la cultura y la religión nos han definido qué hacer y cómo conducirnos. Y en algunas ocasiones, nos han educado a través de la culpa y el deber ser. Pero en realidad, es lo que nosotros queremos.

Sigmund Freud señala en su Teoría de la Personalidad, tres sustratos de la mente:

1.- El ello: lo que quiero.
2.- El yo o el ego: lo que puedo.
3.- El superyó o el superego: lo que debo.

Encontrar el equilibrio en ser tú mismo sin dañar a los demás, no es tarea fácil. Enumero siete pasos que me han ayudado para ser yo misma sin sentirme culpable:

1.- Date un tiempo para ti: para meditar, leer, escribir, escuchar qué hay en tu interior y lo que realmente quieres. Sin ninguna interferencia exterior. Esto te ayudará a saber realmente lo que tú deseas hacer y hacia dónde te diriges.

2.- Lee, documéntate, escucha, todo lo que te pueda ayudar a reemplazar ideas antiguas, prejuicios, culpa, resentimientos por pensamientos sanos y nuevos.

3.- Busca a alguien confiable con quien hablar. Alguien que tenga la madurez y congruencia suficiente en su vida para que puedas intercambiar ideas.

4.- Escribe en una hoja todos los prejuicios y descalificaciones que de niño escuchaste y que actualmente te anclan para ser tú mismo.

5.- Trabaja con la adicción de la búsqueda de aprobación de los demás. Esto te irá liberando en ser tú mismo sin estar condicionado a la opinión de otros.

6.- Define por escrito lo que te gustaría hacer en la vida. Es decir, lo que realmente te hace feliz a ti. Y no lo que debes hacer por cumplir con las expectativas de los demás.

7.- Haz poco a poco cosas que te saquen de la rutina, que te causen miedo. Esto te va a ir liberando paso a paso del deber ser y el condicionamiento. Siempre que esto no dañe a nadie.

Pagar el precio del “deber ser” es muy alto, no solo porque nos hace sentir frustrados y molestos, o como si algo nos hiciera falta, sino porque el tiempo pasa volando. Y cuando menos pensamos, estamos haciendo lo que los demás o la sociedad nos indica.

Con ello, no quiero decir que debemos descuidar nuestras responsabilidades y las que tenemos con los que dependen de nosotros. Pero sí cumplir nuestros anhelos, sueños, y luchar en todo momento por tener bienestar interior.

Aún no sé en qué acabará ese viaje en bicicleta que soñé. Lo único que sé, es que debo seguir adelante. No es fácil enfrentar el confort y el miedo. Pero los resultados son asombrosos.

Vivir bajo la verdad sobre nosotros mismos nos hace libres. Y con una gran capacidad de relacionarnos con otros. Tener misericordia y practicar la aceptación. Atrévete, no tengas miedo.

 

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