Familia Gabbanelli

VISIÓN y TALENTO EMPRENDEDOR

¿Quién no conoce a Ricky Muñoz, de Intocable? O al gran Beto Zapata, de Pesado. O a Manolo Robles, del popular grupo La Leyenda. Todos estos grandes músicos tienen una cosa en común: ellos utilizan acordeones Gabbanelli, la marca líder en la industria de la música norteña. Gabbanelli ha estado presente en este género desde hace ya más de cincuenta años y el inigualable éxito que mantiene a estos acordeones hoy en ese lugar de liderazgo, lo han conseguido a base de muchos sacrificios, mucho trabajo y, sobre todo, mucha dedicación.

En 2005, Mike Gabbanelli se convirtió en CEO/Presidente de Gabbanelli Accordions & Imports, LLC. Mike es el principal responsable de la inmejorable reputación que distingue a la marca. Nadie mejor que él sabe lo complejo y demandante que es elaborar un acordeón de principio a final. Y nadie entiende tan bien como él la importancia de asumir el compromiso de la innovación.

Hoy en día, la familia Gabbanelli sigue siendo el corazón, el alma y la cara de la compañía, pero fuera del negocio son una familia como cualquier otra enfocados en la educación de su hijo John de 11 años. Ahora les invito a conocer más de la familia de Elia y Mike Gabbanelli, él de origen italiano y ella de origen mexicano. Mike es un poco reservado y prefiere que sea su esposa Elia quien conteste las preguntas. Sin embargo, él permanece muy atento e interviene en algunas ocasiones.

El encuentro de Elia y Mike fue organizado por Mary, la hermana de Mike. Ella y Elia estudiaron juntas en la adolescencia. Al graduarse de preparatoria, cada una tomó diferente rumbo. Pasaron los años, y una noche, mientras esperaban que se les asignase una mesa en un restaurante, Elia y Mary se reencontraron. Elia recordó que Mary continuamente se quejaba de sus hermanos mayores y le preguntó por sus hermanos. A esto Mary contestó que el mayor estaba casado y que le encantaría que conociera a Mike, su hermano soltero. Acordaron el encuentro y así sucedió.

Elia. Nos encontramos en un restaurante que se llama Mi Luna, un restaurante español. Ahí tenían música por las noches. Yo soy una persona muy puntual y ese día todo me estaba saliendo mal. Llegué tarde y dije: “Bueno, lo peor que puede pasar es que conozca un amigo nuevo”. Mary me había dicho que su hermano era muy parecido a ella. Desde ese momento, hemos sido inseparables.

Mike. Mi hermana es mucho más joven que yo. Y pensé que la persona que iba a conocer sería casi una niña, muy joven para mí. No estuve muy interesado, nada más fui para conocerla. Yo apenas había llegado de Italia de trabajar por un mes o más en los acordeones y todavía tenía el “jet-lag”. Cuando la vi, me gustó y estuvimos platicando y bailamos toda la noche.

Elia. Creo que él estaba con la desconfianza de “¿Qué tipo de amiga me va a presentar mi hermana?” Él estaba como con pocas ganas de estar ahí y yo le dije: “¿Estás cansado o no quieres estar aquí?” Él se sorprendió de que yo le hablara así, pero al mismo tiempo fue como romper el hielo. Empezamos a bailar y el resto es historia.

MFM. ¿Cuánto tiempo duro el noviazgo?

Elia. Tres años.

MFM. ¿Qué vio en Elia que le hizo querer formar una familia con ella?

Mike. Con ella se podía platicar, sabía que era una muy buena persona, era la mejor para mí. Yo lo sabía.

MFM. ¿Qué te enamoro de Mike?

Elia. Yo nunca había conocido a un hombre tan seguro de sí mismo. Yo soy una persona con un temperamento fuerte y a veces, muchos hombres son inseguros cuando ven una mujer segura de si misma. Y él no es así. Él me admiraba, me echaba porras, tenía una confianza en sí mismo y para mí significaba que él tenía su autoestima muy bien para no sentirse menos. Es una persona muy inteligente, tiene mucho respeto hacia las mujeres. Yo miraba que era muy buen hijo y respetaba mucho a sus padres.

MFM. ¿Ya estaba él al frente de la compañía?

Elia. Yo creo que sí, su papá aún vivía. Pero yo veía que su papá era más como la presencia. Él estaba llevando todo el trabajo, todo lo fuerte. Alguna vez recuerdo que su papá me dijo: “Yo he construido un imperio, ahora le toca a Mike mantenerlo”. Yo lo sabía.

MFM. ¿Te imaginaste que ibas a formar parte de la compañía junto con tu esposo?

Elia. Su papá decía antes de casarnos algo como: “Tu estarías buena para este negocio”. Recuerdo que tenían como shows y exposiciones y le dijo a Mike: “¿Por qué no le pides que te ayude en este proyecto?” Él ya había visto que iba a ser su mano derecha y que encajaría muy bien en el negocio. Todo se fue dando naturalmente.

MFM. ¿Estabas preparada para trabajar al lado de tu esposo?

Elia. No creo que haya una carrera que te prepare para manejar una empresa. Especialmente, de este tipo. Entonces, creo que diferentes experiencias que he tenido en mi carrera educativa y laboral me fueron preparando para lo que realmente yo terminaría haciendo. Pero no puedo decir que tomé un curso para manejar una empresa de acordeones. No ha sido fácil pero los dos somos muy trabajadores. No nos damos por vencidos y somos muy luchones por naturaleza.

MFM. ¿Cuál es la mejor enseñanza que le dejó su padre?

Mike. Lo más importante es tener palabra. Tu palabra es como un contrato. Si tú prometes algo, tienes que hacerlo.

MFM. ¿Le gustaría que su hijo siguiera en el mundo de la música, de los acordeones?

Mike. Él es muy inteligente, me gustaría que él creciera muy saludable, inteligente y estudioso. Si él quiere seguir con el negocio lo apoyo, pero si quiere hacer otra cosa, él lo puede hacer. Como mis padres no me forzaron a hacer lo que hago.

MFM. En un tiempo había un mural en el aeropuerto de Houston con la foto del Sr. John Gabbanelli, ¿Qué sintió cuando vio a su padre como una figura icónica de la ciudad de Houston?

Mike. Yo me sentí muy orgulloso, contento, porque era como una gran sorpresa que todos vean que Houston tiene acordeones y la foto de él me hacía sentir más orgulloso de él.

Elia. Él sintió mucho orgullo de su padre, especialmente, porque su papá había pasado muchos sacrificios a lo largo de comenzar su negocio. Y ver un mural grande en el Aeropuerto Internacional de Houston es como decir: “Lo hice, lo he logrado”. Sé que está muy orgulloso de su padre.

MFM. ¿Ustedes pueden decir que lo han logrado?

Elia. Es difícil contestar eso porque no se puede estar en una posición de que sí lo he hecho porque quizás queremos más. Hay que mantener el negocio a cierto nivel, no me atrevería a decirlo. Para mí es difícil, somos muy afortunados, muy bendecidos. Estamos creciendo y siempre pensando en algo más.

MFM. ¿Qué significa tu hijo para ti?

Elia. Él es nuestro mayor proyecto. El día que no estemos aquí, es mi legado. Mi hijo es todo. Nada más importante que sea una persona de bien.

La familia Gabbanelli disfruta de pasar tiempo en familia. El jovencito es muy talentoso. Toca el piano y está muy entusiasmado practicando Jiu Jitsu, le gusta la actuación y participar en obras de teatro. Parte de la familia también es Daysi, la mascota de la casa.

Nos despedimos deseando que sigan los éxitos para la familia Gabbanelli.

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