Un grito silencioso de los adolescentes: “Cutting” (cortarse)

Es importante que tengas una buena y positiva comunicación con tus hijos, especialmente, durante la adolescencia. En muchas ocasiones, muchos de los padres me dejan ver que viven bajo el mismo techo con sus hijos sin conocerles lo suficiente. Ya hace tiempo atrás, durante varias de mis participaciones, me di cuenta que muchos padres me hacían la misma pregunta y hasta la fecha la siguen haciendo: “¿Por qué mi hijo se corta?”.

Este tipo de comportamiento autolesivo lo desarrollan un numero alarmante de jóvenes desde los 10 a los 16 años, sin limitar algunos adultos con problemas o trastornos de la personalidad. Los adolescentes son especialmente vulnerables ante este hecho. El corte lo pueden hacer con navaja o latas, los cortes pueden ser desde superficiales hasta muy profundos. En los jóvenes varones este comportamiento lo vemos en cortes y en quemadas de cigarro.

“Cutting” es una manifestación de un comportamiento negativo autodañino como parte de un proceso defensivo, un síntoma de un enfoque social, donde los jóvenes inconscientemente piden ayuda.

“Cutting” es una manifestación de un comportamiento negativo autodañino como parte de un proceso defensivo, un síntoma de un enfoque social, donde los jóvenes inconscientemente piden ayuda. Según la American Academy of Child & Adolescent Psychiatry es el acto de la destrucción deliberada de los tejidos del cuerpo, a veces, para cambiar una forma de sentir.

Los adolescentes al sentir angustia ante una situación, en un ambiente represivo donde ellos no pueden manifestar cómo se sienten, se autolastiman, enmascarando o maquillando su dolor psíquico por un dolor físico. Esto se puede volver compulsivo de tal manera que el joven tenga dificultad para dejar de hacerlo, se esconde para autodañarse, se corta en partes de su cuerpo donde los padres no le pueden observar a simple vista o usan ropa que tape su herida.

El origen o su etiología es multifactorial, sin embargo, su común denominador es la angustia. Esta angustia puede estar causada por distintos factores: la familia (separación, divorcio, violencia doméstica, abuso infantil, odio), redes sociales (se comparan con los amigos, se sienten menos, creen que su vida no tiene valor, no saben qué están haciendo en este mundo, autoestima pobre, odio), amigos (presión, moda, ser popular, odio), rechazo hacia sí mismos… Todas estas causas pueden producir inestabilidad emocional en muchos jóvenes que pueden sufrir tristeza mayor o depresión con resultados fatales si no se hace nada al respecto.

Esto es un problema grave que se debe atender inmediatamente y buscar ayuda profesional. Cuando los padres se dan cuenta de que estas conductas autodañinas son desarrolladas por sus hijos, tienen una responsabilidad muy grande en este tema. La madre y el padre deben ponerse de acuerdo sobre las estrategias que pueden usar y estar siempre listos en el momento que el hijo necesite ayuda. El padre  puede decirle a su hijo que en el momento en que tengan la idea de herirse, busque a la madre o a la persona que está en la casa para poder hablar. De este modo, es posible desviar la idea autodañina. Sin embargo, los jóvenes pasan mucho tiempo fuera de casa. Es recomendable buscar ayuda profesional.

Cuide a sus hijos y valore cada segundo de sus vidas, respételos, sea su apoyo. Abra su mente y su corazón, déjelo entrar para que pueda comunicarle sus miedos, sus dudas, sus frustraciones y sus emociones. Sea el ejemplo y el modelo de sus hijos. Así ellos no sentirán el deseo de autodañarse.

 

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