Sin límites para aprender
Los seres humanos tenemos cinco sentidos que nos sirven para conocer y relacionarnos con nuestro entorno; son el gusto, la vista, el olfato, el oído y el tacto. Cada uno de ellos, consiste de células especializadas que tienen receptores que reaccionan a estímulos específicos, y dada la función de ellos, es como nuestros hijos incrementan el aprendizaje durante su desarrollo.
Desde su nacimiento, el bebé tiene una personalidad definida. Ademas de comer y dormir, nace con habilidades que lo orientan hacia diferentes formas de aprendizaje en su nuevo mundo. Está listo para percibir el mundo exterior y explorarlo mediante sus cinco sentidos. Desde que nace, puede identificar diferentes tonos y frecuencias en el sonido. Distingue las palabras de los ruidos ambientales.
Por ejemplo, los niños utilizan en gran parte el sentido de la audición para aprender a hablar, caminar, jugar, entre otros; aún los recién nacidos, prefieren escuchar palabras en lugar de ruidos o el silencio. Nuestra limitación: Es cuando por naturaleza los padres deseamos rodearlos de un ambiente silencioso, ignorando que limitamos el aprendizaje básico que proporciona el sonido en la vida de nuestros hijos. Lo mejor es hablarles con frases completas desde pequeños, la voz de quienes le rodean le transmite mucho más aprendizaje que solo palabras. Le brindas identidad, reconocimiento, transmites amor, y se crea un vínculo especial entre padres y el bebé.
El cerebro es sumamente permeable y está abierto para descubrir el mundo que lo rodea.
El sentido del oído tiene gran importancia en el aprendizaje diario, ya que el mundo está mediado por la palabra,y será su principal herramienta de comunicación e interacción.
El sentido del tacto es una fuente fundamental de conocimiento para los bebés. No es casualidad que el bebé llega al mundo con un gran desarrollo del sentido del tacto. Gracias a este sentido, un bebé cuenta con gran fuente de información sobre el mundo que le rodea, incluso ayuda a desarrollar un apego con sus padres. Es importante recordar que el avance del tacto, va unido a la coordinación de movimientos y edad del bebé. Nuestra limitación es la sobre-protección. Queremos protegerle de infecciones, enfermedades o gérmenes,y cuando apenas el bebé comienza a explorar, ahí estamos nosotros como guardianes para impedirlo. No esta mal protegerlos, sino impedir la exploración, tocando diferentes objetos o texturas, y obstruir el ciclo de aprendizaje en los primeros meses de vida de tu hijo. Es importante supervisar la limpieza y ser cuidadosos en lo que el bebé toca. Puedes usar juguetes como el sonajero, para que experimente las sensaciones de tacto, movimiento, y practicar la percepción del sonido; a medida que va creciendo, puedes implementar otros objetos o juguetes para estimular el aprendizaje.
El sentido de la vista, es muy importante. Debemos estimularlo, porque a pesar de que un recién nacido es capaz de distinguir la luz y reaccionar ante ella, su cerebro todavía debe madurar: inicialmente para ellos todo es borroso, luces y sombras. Sin embargo, conforme el bebé crece, desarrolla mas plenamente este sentido. Nuestra limitación: No darle la importancia merecida. Si bien todos los sentidos deberían ser estimulados para propiciar un aprendizaje temprano en nuestro hijos, el sentido de la vista debería ser aún mas. El aprendizaje tardío está ligado fuertemente con la falta de estimulación de los sentidos del cuerpo humano. Para estimularlo, propicia escenas donde el niño pueda experimentar a base de su vista las diferencias de colores, luces, paisajes e imágenes. Al estimularlo, sobre todo a partir de los 6 meses, lográremos dar un gran paso en el aprendizaje de nuestro hijo, que beneficiará ampliamente su desarrollo.
De acuerdo a mi experiencia, hablando de mis cuatro hijos, el aprendizaje se basa en la coordinación y aplicación de los cinco sentidos, sin embargo, tienen mayor importancia la vista, audición y tacto, durante la exploración para llegar al aprendizaje. Los sentidos como el olfato y el gusto, se van desarrollando de acuerdo a la edad del bebé; pero aún así, es vital la estimulación de ellos. El olfato actúa desde el nacimiento, y su función primordial recae en crear el lazo madre e hijo; por medio de el, un recién nacido reconoce a su madre. Mientras que el gusto es indispensable para la alimentación.
Los beneficios por estimulación temprana
al aprendizaje son:
• Poner al bebé más alerta a sus propias necesidades.
• Aumentar la capacidad de aprendizaje en todas las etapas de su vida.
• Desarrollar entusiasmo al aprendizaje.
• Crear una personalidad única e incrementar su inteligencia
• Vencer la timidez, criar bebés más felices.
No tienes que llevarlo de clase en clase, ni tampoco forzarlo a ser un bebé súper dotado, simplemente darle unos minutos del día para enseñarle como aprender. Independientemente de las edades de tus hijos, estimula los sentidos: ver – tocar – oír principalmente; con ello, desarrollas gran parte del aprendizaje en tus hijos. Yo lo hago diariamente con mis hijos, y me ha funcionado muy bien. Deseo como siempre que estas sugerencias te ayuden, tanto como a mí me han ayudado.
Por Lucy Ponce de León
Fotografía por Jasmin Chen














