Mi novia es mayor que yo

Respetado Consejero,

reciba de mi parte un fraterno saludo. Gracias por tomarse el tiempo de leer mi pregunta.
¿Mi pregunta? Bueno, son muchas las preguntas que dan vuelta en mi cabeza. Lo que pasa es que tengo una novia, y nuestra relación de noviazgo marcha muy bien. Los dos compartimos la misma fe. Con ella me siento bien, hablamos de temas muy importantes, pero el problema es que ella es once años mayor que yo. Al principio mis padres no la aceptaban, pero poco a poco la han ido aceptando. Ella me dice que me ama y no le importa lo que diga la gente.
Quisiera saber su opinión. ¿Qué me aconseja? ¿Cuáles serán los problemas que enfrentaremos? ¿Sigo con esta relación de noviazgo? ¿Cree usted que funcionará? Y si decido no seguir con ella, ¿cómo puedo hacer para decírselo a ella sin lastimarla?

Gracias por su consejo.

Respuesta:

Estimado amigo,

Honestamente, la diferencia en edad influye en una relación, sin embargo no es el motivo más determinante en si funciona o no. Lo que determina una relación es la calidad de amor, la motivación por la cual nos acercamos el uno al otro. Lo más importante en una relación no es la edad, es el AMOR (no hablo de atracción o deseo sexual) sino el amor en su pureza natural, que sí existe, mi amigo.

Ahora bien. Hay algunas realidades que debes de considerar. Por ejemplo: Culturalmente, ¿cómo se ven este tipo de parejas en el ambiente en que vives? Tristemente en nuestra idiosincrasia Latina, tendemos a juzgar y/o a hacer bromas de este tipo de relación. Ya lo experimentaste con la reacción de tus padres.

Otro aspecto a valorar, son los gustos e intereses de ustedes, ya que con la edad los intereses van cambiando. Puedo asumir cómodamente que ella está buscando una relación para casarse casi inmediatamente, y tal ves tú quieres experimentar. Esto puede ser un problema para la relación que, en este caso, necesita de tiempo para aclarar y contestar tus dudas.

Una relación de noviazgo, especialmente para nosotros los creyentes en Cristo Jesús, es normalizada y estabilizada por los principios que surgen de la Biblia, La Palabra de Dios (Leer Efesios 5 y 6). Esos son los valores y la fe que nos acompañarán en esta aventura llamada matrimonio.

Dices que tienes la cabeza llena de interrogantes. Aquí te dejo algunas más. ¿Han hablado con franqueza de cómo responderán al ser criticados o juzgados por la diferencia de edad? ¿Han orado juntos preguntando si esa relación es la voluntad de Dios? (Romanos 12)  ¿Cuál es el propósito de esta relación? ¿Casarse?

Recomiendo que tú y tu pareja traten de contestar con franqueza. Hago esta recomendación por el último párrafo de tu nota, (“Y si decido no seguir con ella, ¿cómo puedo hacer para decírselo a ella sin lastimarla?”) pues me da la impresión que no estás muy seguro que debes de seguir con ella.

Mi amigo, confío en que Dios  les dará la sabiduría para tomar la decisión correcta. Lo más importante para cada discípulo/a de Cristo es: Estar seguros que caminamos en su agradable y perfecta voluntad. Y para ello, necesitamos el discernimiento espiritual, que es un regalo de Dios a aquellos que le buscamos con un corazón sincero. (Romanos 12:1,2; Colosenses 1: 9)

Dios les ama y yo también.

Ernesto Pinto

www.encuentro.ca

 

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