Familia Durán
Principios y valores
Elias y Lucy Durán decidieron unir sus vidas en matrimonio hace casi 32 años. De esta unión de amor nacieron Jeanette, Rebecca y Elijah. La familia Durán radica en Houston, TX. y comparten con los lectores de Mi Familia Magazine la historia de amor, esfuerzo y fe que han construido con las bases fundamentadas en los valores y principios de vida inculcados por sus padres, y que ahora ellos transmiten a sus hijos.
MFM.- ¿Dónde y cómo se conocieron el Sr. Elias y la Sra. Lucy?
Elias.- Nos conocimos trabajando en un restaurante. Ella vivía en La Feria y yo en San Benito, pero trabajábamos en un restaurant Sanborns en Harlingen, TX.
MFM.- ¿Qué fue lo que más le llamo la atención de ella cuando la vio por primera vez?
Sin dudarlo, y con un brillo muy especial en sus ojos, como evocando el momento, contesta “Su sonrisa y sus ojos”.
MFM.- ¿Y a Lucy que la enamoró de Elias?
Lucy-. Su buen corazón con todos los trabajadores y conmigo más.
MFM.- ¿Cuánto tiempo duró el noviazgo?
Lucy.- Dos años, luego nos casamos y a los dos años de casados tuvimos nuestra primera hija.
MFM.- ¿Qué es lo que los ha mantenido unidos y enamorados?
Elias.- La clave es que “crecimos” en la iglesia, ella en la iglesia católica y yo en la cristiana. A los dos nos educaron con buenos principios y teníamos una relación con Dios.
Lucy.- Yo creo que la fe que tenemos nos une más cada día.
MFM.- Sus hijos ahora ya son adultos, pero hay etapas, sobre todo en la juventud, que no es fácil mantenerlos en el camino de Dios como a ustedes les enseñaron, ¿Cómo han manejado esta situación?
Lucy.- Siempre hemos confiado en que ellos van a hacer las cosas bien. Que los principios que les enseñamos de chicos les van ayudar ahora que ya son adultos. Sabíamos que si se caían, se iban a levantar porque la misericordia del Señor siempre está con ellos.
MFM.- Jeanette, su hija mayor, ya se independizó, ¿Cómo se sintió, usted como papá cuando ella decidió vivir independiente?
Elias.- Lo primero que le dije fue “ ¿estás segura?, si apenas tienes 28 años…” -dice Elias bromeando y continua en un tono más serio- “…fue duro porque estábamos impuestos a estar todos juntos en la casa, estar al pendiente de la hora en que llegan, pero estuvo bien la decisión que tomó porque aprenden y valoran más lo que tienen”.
MFM.- Como empresario ha tenido mucho éxito. ¿Cómo inició en el mundo de los negocios?
Elias.- El proceso empezó cuando tenía trece años, yo estaba en la escuela y en las vacaciones de verano me iba a Dallas, TX. Ahí mi cuñado tenía un restaurante y el primer año trabaje de lavaplatos, el segundo verano empecé a cocinar, para el tercer año que fui, yo ya tenía quince años y empecé a trabajar en inventarios y en la administración, así poco apoco. A los 17 años me fui al ejercito por dos años y cuando regresé empecé con la carrera de asistente de gerente en el Sanborns y a los 20 años me dieron una tienda, ya como gerente.
A los 22 años me casé y para entonces ya manejaba ocho restaurantes de la misma cadena. Al hacer una auditoria a las 1100 tiendas que tenia Sanborns yo quedé en el número cinco, por esta razón me ascendieron de puesto y tuve que ir a California a capacitación.
Siempre con el fin de progresar, comencé a abrir restaurantes como consultante. Me tocó ir a Carolina del Norte y tuve que estar fuera de casa por meses. Eso se me hacía muy difícil, porque yo quería estar con mi familia. Lo mismo pasó cuando fui a Alabama y a Florida, también a dejar funcionando restaurantes. Por último decidimos quedarnos en Houston
Habíamos decidido radicar en Dallas, pero llegamos a Houston primero. Aquí empecé a trabajar con Ninfa’s en el 92. Abrí el Ninfa’s de Beaumont y el de Clear Lake donde era gerente general. Después en Doneraki y de ahí en Steak Country. En total abrí cinco negocios y luego mi propio restaurante El Ranchero King Buffet.
MFM.- (A Lucy) Cuando le dice que va abrir su propio negocio, en una época tan difícil, ¿Usted que le dijo?
Lucy.- Yo lo apoyé porque todos los negocios que había abierto ya eran grandes negocios. Nosotros oramos y todo lo dejamos en manos de Dios.
Elias.- Cuando las puertas se abrieron, todas las inversiones eran un riesgo. Aun así decidieron poner su confianza en mi experiencia. Me prestaron el dinero que necesitaba, nada más lo necesario para abrir. Yo sabía que todo iba a salir bien, nunca dudé.
MFM.- ¿Le gustaría tener a toda la familia trabajando con usted?
Elias.- Sería un placer para mí, pero cada quien ya eligió su carrera.
MFM.- ¿Cómo definiría a cada uno de sus hijos?
Elias.- La mayor, Janett, es muy cariñosa, muy amable, quiere ayudar a todos; ella tiene mucha compasión por el necesitado. Elijah, el muchacho, me ayuda mucho aquí. Cuando me levanto en la mañana el ya está listo esperándome, ayudándome en todo aquí en el restaurante. Él no lo sabe pero es mi mano derecha. La chiquita, Rebecca, ha mostrado mucho interés en los estudios, es muy inteligente.
Lucy.- Yo siempre les digo que todo lo que hagan lo hagan para la gloria de Dios, tu estudio, tu trabajo, todo.
MFM.- ¿Qué es lo que más disfruta en familia?
Elías.- Me siento contento cuando estoy en casa con toda la familia y veo el privilegio de estar unidos. Nos vamos a visitar a la familia en Dallas, eso todo el tiempo es un gozo. Somos 16 entre hermanos y hermanas, a Jaenette y Rebecca les gusta ir conmigo.
Lucy.- A mí me gusta ver a la familia reunida cada noche para cenar y hablar de cómo les fue en el día, cómo están las cosas en el mundo. Me gusta compartir la mesa, en estos días se vive muy rápido y a veces no hay tiempo. Elias a veces viene, come en la casa y luego se regresa a seguir trabajando.
MFM.- ¿Hay alguna persona por la cual sienten alguna admiración especial?
Elías.- Si, por mi Pastor. Él es un hombre que me ha dado bastante, lo admiro mucho. Es mi guía.
Lucy.- Yo también admiro a mi Pastor por lo que él ha vivido y lo que ha dado de ejemplo. Y otra persona muy especial es mi suegra -Lucy trata de contener las lagrimas al recordar a su suegra ya fallecida- ella tuvo 16 hijos y ella dio todo. Aunque no tuviera, siempre pensaba más en los demás que en ella misma. Yo la honro por el ejemplo que yo veía en ella, en la mañana, al medio día y en la noche la oración y las lecciones que ella misma se daba. Aun en los tiempos duros, como cuando los hijos se salían del camino, su fe en Dios fue inquebrantable.
Elias.- De igual manera, mi padre fue un guía espiritual que nos enseñó desde chicos a seguir el camino de Dios. A los nueve años de edad sintió el llamado de Dios a predicar y a los 13 años se iba a las labores a predicarle a la gente. El escribió cantos y poemas para el Señor.
MFM.- ¿Algún sueño que les falte por realizar?
Elias.- A mí me gustaría llevar a toda la familia a Disneyland. Todo el tiempo hemos trabajado y no ha habido tiempo de agarrar una semana o dos de vacaciones. Espero el próximo año ir todos juntos. En el negocio, la meta es establecer bien el restaurante y después abrir otro.
MFM.- ¿Cuál es su mensaje para todas las personas que anhelan tener su propio negocio?
Elias.- A todos los que quieren alcanzar un sueño les digo que ese sueño está a la mano, todo está ahí. Seguir el sueño, no dudar, nomás hacerlo con fe, seguir adelante y las puertas se les abrirán. Y si algo sale mal, que no se den por vencidos que sigan.
MFM.- La familia Durán considera que al hacer de Jesucristo el centro de la familia, se fomentan los pricipios y valores familiares indispensables para la buena educación de los hijos.













