Familia Lechin Montiel

El Dr. Alex Lechin y Carmen María Montiel se casaron en Venezuela y se mudaron a  la Cd. De Houston, Tx. donde radican desde hace 19 años. Han formado una hermosa familia con dos preciosas damitas, Alexandra Isabel, Carmen María y el pequeño Juan Diego.

Carmen Ma. demostró ser toda una reina de belleza al ser coronada como Miss Venezuela  y Miss Sudamérica en 1984, y ser segunda finalista en Miss Universo del mismo año; actualmente es la reina de su hogar y tiene una hermosa familia.

MFM. ¿De niña soñaste con ser reina de belleza?

Carmen Ma. No, jamás. Eso fue un accidente en mi camino. Conocí  en una discoteca al presidente de Miss Venezuela y él me empezó a buscar, pero yo nunca pensé ni soñé que iba ser reina. Jamás.

MFM. ¿Esperabas ganar?

Carmen Ma. Yo siempre estaba entre las favoritas, desde el primer momento siempre decían que éramos tres las favoritas, entonces yo sabía que podía ser.

MFM. ¿Qué sentiste cuando fuiste coronada y qué al entregar la corona, un año después?

Carmen Ma. Son sentimientos diferentes. Cuando ganas es la emoción del momento de ¡qué bueno, lo logré! y es un impacto. Y cuando la entregas, es más bien un sentimiento de tristeza, porque se te acabó el año, y cuando llega el día del evento, te cae el veinte de que se acabó. Yo lloré las dos veces, cuándo la gané y cuando la entregué.

MFM. ¿Qué se siente ser el esposo de una reina de belleza?

Alex. Yo la conocí cuando era Miss Venezuela todavía. En el 85 nos conocimos, y tres meses después, nos hicimos novios; ahorita ha pasado quizás un poco, pero durante muchos años, sobre todo en Venezuela donde yo llegaba, yo no era el Dr. Lechin, yo era el esposo de Carmen María. Necesitas  tener nada de ego, porque siempre ella era la estrella y  el centro de la atención, de manera  que es una experiencia muy linda. Para mí ha sido muy emocionante  y lindo haber compartido ya 25 años juntos  ¡más de los que ella tiene! Ella siempre ha sido la estrella y yo siempre he estado encantado.

MFM. ¿Cómo hiciste para mantener los pies en la tierra y no dejar en un segundo plano a la familia?

Carmen Ma. Cuando gané el concurso,  estuve muy clara de que eso era simplemente un trabajo. No me había convertido en una persona especial, ni fuera de lo común, si no que lo tomé como lo que era, un trabajo. Pasó,  terminó, y mi vida continuó; entonces en la misma manera como lo hice con mi familia en ese momento, lo  hago ahora, con mi familia. Hoy en día soy madre y esposa. Mi marido y mis hijos dependen de mi, y lo del concurso es una historia bonita que contar, de la cuál toda mi familia está muy orgullosa, pero es una historia, no es algo que siga vigente o que me de algo especial.

MFM. Después de tener dos niñas, llegó el varoncito ¿Qué ha significado la llegada de Juan Diego a la familia Lechin-Montiel?

Alex. No es que llegó, es que fue buscado. Ninguno de mis hermanos  varones ha tenido hijos varones, solamente niñas. Yo le dije a Carmen María que todos mis hermanos y mis primos varones, han tenido hijas, así que se olvidara de tener un hijo varón, pero ella se empeñó dijo que ella quería un varón y eso fue un año de discusiones y peleas.

…Y de estudio –completa Carmen Ma.- para ver cómo se hacía para tener varón.

Alex. Ella se dedicó a buscar medios de fisiología, el calendario chino, el tiempo de la ovulación, ¡tú no tienes idea!, que si tomar café, cambiar los interiores, fue una cosa impresionante, hasta que  nació  Juan Diego.

MFM. ¿Y hacías todo lo que Carmen Ma. decía?

Alex. Todo. Me tuve que cambiar interiores por la temperatura, porque dicen  que la temperatura baja, es más apta para los cromosomas “Y” que son los cromosomas de hombre.

Carmen Ma. Él me hizo caso en todo lo que le dije y funcionó.

Alex. El día que nació Juan Diego  fue algo especial para todos. Las niñas  estuvieron en el parto, eso fue algo muy especial.

MFM. Si alguna de tus hijas te dice que quiere ser reina de belleza, ¿Qué le dirías?

Carmen Ma. Yo soy de la opinión que hay que apoyarlas en todo, si eso es lo que quiere, pues la apoyo. Le daría mis consejos con la experiencia que adquirí y la apoyaría hasta el final.

MFM. ¿Y cómo papá?

Alex. Hoy por hoy pienso que la belleza es una herramienta, que si la tienes y la cultivas, te puede ayudar como trampolín en el futuro de tu vida, tanto como la inteligencia. Es una herramienta y de esa manera lo tienen que ver. Lo que eres, tienes que saberlo canalizar y no dejar que tome el centro de tu vida como mujer.

MFM. ¿Cuáles son los valores más importantes que ustedes inculcan en sus hijos?

Alex. La unión familiar. El rol de la madre en la casa, lo importante que es la figura materna como eje principal  de la familia y del hogar, la unión entre hermanos y entre familiares que se mantengan juntos,  esa es parte de la cultura que aquí un poco se pierde.

Carmen Ma. Tratamos de mantener la cultura nuestra.  Tengo la suerte de que a la cocinera, le di mi libro de cocina venezolana, y lo hace perfecto, así que comemos como en casa. Los niños comen arepas, bailan salsa, merengue y hablamos español todo el tiempo en la casa.

MFM. ¿Cómo se definirían como familia?

Carmen Ma. Somos una familia muy unida, estamos muy integrados todos, tal vez por la soledad como estamos aquí, no tenemos una familia externa.

Alex. Somos una familia muy relax. Aquí no hay presión, aquí el amor es lo que fluye. La cosa es muy tranquila, he tenido la suerte de que mis hijos han crecido muy conscientes y no hay que estar peleando con ellos en ningún momento.

MFM. Perteneces al consejo directivo de organizaciones no lucrativas, ¿cómo empezaste con el servicio  a la comunidad?

Carmen Ma. Mi papá era de la opinión de que siempre tenías que ayudar,  como dicen “pagar tu rentica en la tierra”. Entonces empecé por medio de la iglesia, con el grupo juvenil. Cuando gané  Miss Venezuela, dediqué mi corona y creé una fundación para ayudar hospitales infantiles. En nuestros países, los hospitales públicos tienen mucha necesidad. Y una vez que vine a Houston a estudiar  empecé a trabajar en Telemundo; fui la presentadora de las noticias y me involucré  con varias organizaciones  sin fines de lucro, y después que dejé Telemundo, continúe con ello y  lo he mantenido como parte de mis actividades y parte de mi vida.

MFM. ¿De qué manera apoyas  a Carmen María?

Alex. Yo participo en todo.  Voy a todos los eventos, cuando hay que comprar mesas para ayudar, lo hago.  Cuando ella está en reuniones, no la molesto. Trato de darle todo el apoyo que puedo, de manera que ella no ha encontrado en mí una barrera.

MFM. ¿Qué significa para ti el apoyo de tu esposo?

Carmen Ma. Para mí él es mis muletas, sino fuera por él, yo no pudiera hacer lo que hago, no solamente en mi trabajo sin fines de lucro, sino como madre y como esposa, porque estamos realmente muy integrados.

MFM. ¿Qué consejo le das a las niñas que sueñan con llegar a ser reinas de belleza?

Carmen Ma. Que ser reina no es simplemente ser bonita, es un trabajo. Y como todo trabajo y toda meta que te propones en la vida, requiere de preparación, de trabajo, de estudio y de ponerle ganas.

MFM. ¿Qué es lo que más extrañan de Venezuela?

Alex. El calor de la gente, la diferencia de cómo se vive, el paso y la velocidad. Cuando estamos allá, tenemos fiestas, reuniones, la familia, mil actividades; la gente esta más en la calle, se reúne y se ve más. Aquí lamentablemente, la gente es un poco más aislada en sus casas. Allá la gente está en contacto personal todo el tiempo.

MFM. ¿Sus planes a futuro?

Carmen Ma. Seguir en Houston, terminar de criar a nuestros hijos y seguir colaborando con la gente que nos necesita.

Alex. Que nuestros hijos tengan una educación, que se desarrollen y sean felices. Darles el soporte que yo pueda y seguir apoyando las actividades sociales que podamos.

MFM. ¿Algo que deseen agregar?

Alex. Nos sentimos privilegiados y agradecidos de haber tenido la oportunidad de venir y ser parte de Houston. Ha sido para nosotros un segundo hogar, nos han recibido con un cariño especial, me parece la ciudad más bella y excitante. Me he sentido aquí como en ningún otro lugar.

MFM. La familia Lechin-Montiel, es una familia bella por fuera y por dentro, y no cabe duda que los genes se heredan, ya que la familia entera disfrutó de la sesión de fotografía posando amablemente, especialmente el pequeño Juan Diego, quien disfruta posar frente a la cámara y mostrar su bella sonrisa.

0