Bullying
“Preparemos a nuestros hijos hasta para los momentos desagradables”
Muchos hemos visto la famosa película de Forrest Gump con el actor Tom Hanks. En una escena de esta película, Forrest, un niño de 8 años y personaje principal, es atacado por un grupo de compañeros de su escuela mientras camina con su amiga Jenny. El grupo de niños lo insultan, le tiran piedras y lo persiguen con sus bicicletas. En ese instante Forrest corre y logra escapar.
Este tipo de comportamiento agresivo se conoce como “bullying” en inglés. Es cuando un comportamiento fastidioso se convierte en algo hiriente, cruel, agresivo y constante.
Puede ser algo tan simple como que el niño de cuarto, le quite el dinero de la comida al niño de tercero; o el grupo de niñas populares, que empiezan a correr rumores ofensivos, de la niña nueva de la clase.
Esto es algo que tal vez padres de familia no se imaginan que le pueda suceder a sus hijos/hijas. Pero la realidad es que este tipo de comportamiento, sucede más de lo que imaginamos en nuestras escuelas, y puede llegar a ser muy peligroso.
Este tipo de comportamiento puede suceder de diferentes formas, como por ejemplo:
• Molestias o intimidaciones físicas, tales como golpear o empujar;
• Molestias o intimidaciones verbales, tales como burlarse o insultar;
• Molestias o intimidaciones no-verbales o emocionales, tales como la exclusión social o el uso de gestos ofensivos;
• “Ciber-intimidación” (Cyber bullying), enviando mensajes insultantes por correo electrónico, mensajes de texto, redes sociales como Facebook, myspace o twitter;
Es de suma importancia que padres de familia presten mucha atención a cualquier cambio de actitud o cosas fuera de lo normal en lo que refiere a sus hijos.
Algunas señales que pueden indicar que su hijo (a) es víctima de “bullying”
• El niño/niña vuelve a casa con prendas de vestir, libros u otras pertenencias rotas, dañadas o faltantes;
• El niño/niña presenta moretones, cortes o rasguños inexplicables;
• El niño/niña parece temeroso(a) de ir a la escuela, de caminar hacia y desde la escuela, de subir al autobús escolar o de participar en actividades organizadas con pares;
• El niño/niña parece estar triste, de humor cambiante, lloroso(a) o deprimido(a) cuando vuelve a casa;
• El niño/niña frecuentemente parece ansioso y/o sufre de baja autoestima.
Tácticas para ayudar a su hijo (a)
• Actuar con valentía, alejarse e ignorar al agresor. De manera firme y clara, los niños deben decirle al agresor que se detenga y, luego, alejarse
• Nunca le aconseje que responda con agresión
• Contener el enojo. Es importante que los niños no lloren, ni se pongan rojos, ni se enojen frente al agresor, ya que esto hace sentir al agresor poderoso.
• Practique estrategias con sus hijos para ayudarles a calmarse, como contar hasta diez, escribir, respirar hondo o relajarse
• Estar cerca de un amigo en aquellos lugares donde haya un agresor: en el autobús, en los pasillos o durante el recreo. Hacer lo mismo por un amigo.
• Eliminar los incentivos. Si el agresor les pide a los niños el dinero que llevan para el almuerzo, ellos deben empezar a llevar su comida ya lista.
• Demuestre preocupación, apoyo, y bríndele consuelo.
• Ayude a mejorar la autoestima de su hijo(a), aliente a que se reúna con amigos que lo ayuden a tener confianza en sí mismo. Encuentre actividades que contribuyan a que se sienta fuerte y confiado(a). Tal vez, una clase de defensa personal, como karate, o algún otro tipo de gimnasia.
Medidas para ayudar a su hijo (a)
• Reúna información sobre lo que está pasando.
• Hágale preguntas.
• Mantenga siempre la discreción- tome en cuenta que las agresiones pueden empeorar si los agresores se dan cuenta que su hijo (a) le contó lo que pasa.
• Hable con el director, maestro o consejero de su hijo, sobre lo que pasa.
• Infórmese sobre leyes que protegen a su hijo (a).
Si usted sabe que su hijo/hija está siendo molestado(a) o intimidado(a), tome medidas rápidamente. No hay nada peor que hacer nada, y los actos de molestia o intimidación, pueden tener efectos graves.
Es por eso que cuando se comience a preparar lo esencial para el regreso a clases, tales como útiles escolares, la ropa, zapatos , no olvide también de platicar y preparar a su hijo/hija para aquellos momentos desagradables. Una plática simple sobre el tema, con ejemplos simples… “si alguien se comporta de esta manera, esto es lo que debes hacer…” Hable de respeto y de comunicación… “los problemas no se arreglan con golpes ni gritos.”
Escuche con atención. No se olvide de darles la oportunidad de hablar y terminar lo que tienen que decir. Piense en cómo era usted a esa edad y su manera de pensar y racionalizar las cosas. Cuando su hija/hijo muestre interés en platicar, no desaproveche la oportunidad, ya que si no pone atención una vez, es posible que la próxima vez su hijo (a) busque a otra persona. Y si su hijo (a) no quiere platicar, hágale saber que si alguien lo está agrediendo —o si ve que eso le ocurre a otro niño—, es importante que lo hable con alguna persona, con otro adulto (un maestro, un consejero escolar o un amigo de la familia), o con un hermano.
Tome el buen ejemplo de la madre de Forrest Gump con su hijo- motive y apoye. El personaje de Forrest Gump nunca bajó la cabeza, aun con insultos e intimidaciones.
Para más informes sobre cómo puede ayudar a su hijo, llame al Centro De Mujeres del Área De Houston al 713-528-2121
Por Frida Villalobos













