Pablo y Mirian Elizondo
Tus hijos, mis hijos y los nuestros
Pablo y Mirian Elizondo decidieron unir sus vidas hace quince años, él tenía dos hijos de su primer matrimonio y ella dos hijas. El padre de la primera hija de Mirian, murió en un accidente justo en el momento en el que la niña nacía en su natal Honduras. Después Mirian emigró a EE.UU. se casó y se divorció antes de que naciera su segunda hija.
Cuando Pablo y Mirian se conocieron, ambos estaban tratando de rehacer sus vidas, se conocieron en la Iglesia y y a su debido tiempo decidieron vivir juntos. Pablo con sus dos hijos – la pequeña Brookie que cursaba el quinto grado, y el travieso Allen el tercer grado- que vivían con él. Y Mirian, con su pequeña Cynthia que estaba en primer grado, ya que la niña mayor – Suzeht- vivía en Honduras con sus abuelitos.
MFM. ¿Dónde se conocieron?
Mirian. En una reunión y después nos veíamos en la iglesia.
MFM. ¿Cómo se decidieron a empezar una vida juntos, con tres niños?
Pablo. A mí me gustó la entrega de ella, lo dedicada que es. Ella aceptó y asumió responsabilidad de criar a nuestros hijos. Después de un divorcio, te quedas sin nada, y a ella no le importó, aun sabiendo que tendríamos que luchar para sacar adelante la relación.
Mirian. Fue muy difícil. Pero queríamos empezar los dos de cero.
MFM. ¿En que trabajaban?
Mirian. Yo trabajaba de 12 a 14 horas al día en una pastelería, él instalaba alfombras todo el día, o toda la noche. A pesar de eso, teníamos muchas limitaciones, no salíamos y apenas podíamos darle a los niños lo más necesario. Pero teníamos muy en claro que en la vida hay que forjarse metas él no quería seguir trabajando en lo mismo y yo necesitaba más tiempo para nuestros hijos.
MFM. Ahora son dueños de un negocio, DJ Centro ¿Cómo lo lograron?
Mirian. Con mucho esfuerzo, él empezó vendiendo estructuras y focos para escenarios en una bodega de la Iglesia que su hermano Joel le facilitó. Poco a poco empezó a darse a conocer con la ayuda de amigos y de su hermano Alex que le mandaba clientes, luego rentó un lugar pequeño pero no dejó el trabajo. Cuando alguien necesitaba alguna bocina, un foquito, o cables, le hablaban: él venía, atendía al cliente y se regresaba a trabajar. Yo dejé el trabajo en la pastelería en el 2006 para ayudarle a él en el negocio (Dj centro), y Pablo en el 2004. Gracias a Dios, hemos crecido mucho en los últimos 4 años que trabajamos juntos.
MFM. El papá de Pablo era Pastor de una Iglesia, ¿Cómo reaccionó cuando le dijeron que iban a vivir en unión libre?
Pablo. Mi padre y mi familia nunca me dieron la espalda. Siendo hijo de ministro, la gente tiene la mirada puesta en ti y te señala y te juzga. La verdad me quedaron pocos amigos pero así es cuando uno pasa un divorcio o problemas personales, recuerdo que mi padre decía: Dios tiene misericordia y perdón para todos, pero nosotros como humanos no queremos perdonar. ¿Quiénes somos nosotros para juzgar? Además de que él conocía muy bien a Mirian y la consideraba una gran mujer. Como su propia Hija.
MFM. ¿Había diferencia en el trato con los hijos?
Mirian. Yo le deje la autoridad a él, pero fue difícil y tuvimos que trabajar juntos.
Pablo. Lo que pasa es que Allen Paul y Cynthia son casi de la misma edad, entonces a veces había problemas y para mí el era mi baby y Cynthia, la de mi esposa; y cualquier decisión que yo tomaba, Mirian la respetaba. El problema era que yo les hablaba duro y al rato me convencían, eso era lo más difícil, porque yo hacia una decisión y yo mismo la cambiaba.
Mirian. Yo no, si yo digo no, es no. Pero tratábamos de no discutir enfrente de ellos, aunque ya están grandes, ellos nunca se dieron cuenta de nuestros problemas.
MFM. ¿Cuál ha sido la etapa más difícil en el crecimiento de los hijos?
Pablo. La adolescencia. Cuando sentían que ya eran mayores de edad quisieron irse a vivir con sus respectivos padres. Nosotros estuvimos de acuerdo en esto.
Mirian. Los dejamos ir y regresaron pronto, pero siempre estábamos al pendiente de ellos.
MFM. ¿Nunca te dijeron que no intervinieras porque no eras su mamá?
Mirian. Muchas veces. Te duele, pero bueno no soy tu mamá, pero vives conmigo, esta es mi casa y me tienes que respetar.
MFM. Tienes una hija en Honduras ¿Se puede ser mamá a distancia?
Mirian. Es difícil, pero no imposible. Aunque estábamos lejos, yo nunca deje de tener autoridad sobre ella. Mis padres Q.E.P.D la criaron, pero yo siempre estoy al pendiente, aunque sea por teléfono. Antes yo iba dos veces por año a verla, pero después se me fue haciendo difícil.
MFM. Si la tuvieras frente a ti, ¿Qué le dirías?
Mirian. Le pediría perdón, porque en realidad la dejé, no la abandoné, pero siempre ha tenido mi amor y siempre cuenta conmigo.
MFM. ¿Cómo se recompensa el tiempo sin verla?
Mirian. No se recompensa con nada, es algo que llevas dentro y te duele. Ella ya hizo su vida y
a mis padres les estaré agradecida toda la vida.
MFM. ¿Planeaban tener más hijos?
Mirian. Nosotros decidimos no tener más niños y enfocarnos en los tres que ya teníamos. Pero cuando ellos crecieron, nuestra relación de pareja se estaba volviendo monótona, se hicieron jóvenes y cada uno tenía sus planes, teníamos mucho estrés y Pablo me decía “vamos a tener un baby” y yo le decía dos, pero yo ya estaba operada. Nosotros habíamos tomado una decisión, pero Dios tenía un propósito. Nos decidimos y me operaron para volver a embarazarme.
Salí embarazada tres meses después de la operación pero lamentablemente lo perdí y me causo un trauma mental y emocional. Me puse en tratamiento y empecé a engordar demasiado y mi salud empeoraba porque en ese tiempo tenía problemas del corazón, y decidí hacerme la liposucción, por mi salud. En la recuperación empecé a sentirme mareada, yo pensé que era anemia pero el Dr. dijo que estaba embarazada; no lo creímos y nos fuimos a Monterrey, me hicieron un ultrasonido y ya tenía tres meses de embarazo.
MFM. ¿Qué sentiste cuando nació Zuliana?
Pablo. Mi princesa Zuliana me trajo mucha felicidad; y si amaba, admiraba, y respetaba a mi esposa, ahora con mayor razón. Después vino el bebé Pablo Jr. III qquien vino a completa r nuestra felicidad y gracias a Dios y a su misericordia somos muy felices.
MFM. ¿Hay diferencia en la forma de educarlos?
Mirian. Yo pienso que la educación en cualquier época es lo mismo, claro que ahora los grandes no necesitan tanta atención; nuestra prioridad son nuestros chiquitos
Pablo. Los niños nos han unido más a todos, los grandes adoran y cuidan a los chiquitos.
MFM. ¿Qué los motivó a casarse después de tantos años viviendo en unión libre?
Mirian. Un día en el negocio me pidió Pablo que nos casáramos por la iglesia y me dijo “acuérdate que mi papá siempre nos decía, cásense hijos y serán bendecidos en todo” Yo le contesté que sí, pero si era el 22 de junio. Faltaba una semana. Yo pensé que era imposible, pero él tomó el teléfono, le habló a una persona conocida y le pidió que organizara todo, y en un día, se preparó todo. Una semana después nos estábamos casando.
MFM. Pablo, ¿Qué mensaje te gustaría enviarle a tu mamá a través de este medio?
Pablo. Decirle “gracias mamá, gracias papá, por toda la paciencia que nos han tenido. Gracias por tanta oración y tanta dedicación a nosotros como hijos. Yo los admiro por la paciencia para aguantar y ayudar a tanta gente por más de 50 años. Me siento muy orgulloso de que seas mi mamá, “te amo con toda mi alma y Dios te permita estar a mi lado y de mis hijos los años que el Señor quiera” eres lo máximo madre y mi padre el mejor con su gran paciencia y con mucho temple.Mi padre Pablo Elizondo (Q.E.P.D.) en 1964 o 65 fundó en Reynosa, Tamps. en México la primera Iglesia Cristiana I.C.P. que tenía su base en Georgia y ahora hay más de 3,000 iglesias en todo Latinoamérica.Aparte se hacía cargo de otras misiones en General Terán, en Monterrey, N.L. y en muchos otros lugares, siempre al lado de mi madre Juliana Prado.
MFM. ¿Cuál creen que ha sido la base para el éxito de su matrimonio?
Pablo. Dios juega el papel más importante: la fe y la confianza.
MFM. Ésta pudo haber sido la historia de una familia a la que la sociedad llamaría disfuncional, por estar formada de los hijos de él, los hijos de ella y los hijos de los dos, sin embargo, nos muestran que con paciencia, cariño y mucho esfuerzo, se puede lograr una familia estable, unida y llena de amor. Para despedirnos, Allen que en un momento fue el “rebelde de la familia,” le dedica unas palabras a la que hasta hace poco tiempo era su madrastra y que ahora es su “mom”.
“Quiero decirte que muchas gracias por todo lo que has hecho desde que estábamos chiquitos, nos has ayudado bastante. Al principio no nos llevábamos bien, pero la relación ha cambiado, hemos pasado muchos tiempos buenos y malos, pero la relación ha madurado y ahora, nos queremos más como familia de sangre. Ya no eres mi madrastra, antes no te llamaba mom, te llamaba Mirian, pero ahora siento el orgullo que tienes de nosotros al decirle a la gente que somos tus hijos y el orgullo que tengo de decir que eres mi madre. Gracias por enseñarme a hacer las cosas bien. I love you mom”.













