Modelo y ejemplo
Dos roles fundamentales de los padres.
La meta que deseamos en la crianza de los hijos es, crecer personas socialmente responsables y productivas, cuyos esfuerzos y sacrificios, los hagan ser un orgullo para ellos mismos, para sus padres y para la sociedad.
Dos roles básicos y fundamentales, dentro del desarrollo del papel de padres son:
A) Somos modelo de nuestros hijos
B) Somos el ejemplo de nuestros hijos
Los niños, en el momento de nacer, se les activa o “se prende” el Proceso de Aprendizaje, utilizando sus cinco sentidos. Desde ese momento, los niños empiezan a acumular en su cerebro, todo lo que ven y escuchan, así como lo que sienten, comen o tocan.
No hay necesidad de decirle a el hijo, “mira hijo como camino, o me siento, o hablo, para que el niño lo haga también; el solo hecho de ver al padre y a la madre hablar, caminar, y realizar sus quehaceres, resolver sus problemas, hablar entre ellos, los hijos lo imitan todo.
Recordemos que las conexiones básicas del cerebro, se establecen antes del nacimiento en los niños; durante el embarazo, se forma la arquitectura básica del cerebro; cada parte está en su lugar (ejemplo; el cerebro, el cerebelo, médula espinal). Este desarrollo inicial del cerebro, provee además, funciones básicas, que ayudan para la vida del bebé.
Aunque el sistema cerebral se forma en el embarazo, el cerebro sigue “inmaduro”; las conexiones (conductuales) no están formadas todavía.
La formación de esas conexiones, depende de la exposición a nuestro ambiente, a través de relaciones y experiencias.
Ciertas experiencias influencian el desarrollo del cerebro durante el embarazo; como por ejemplo, la salud maternal, el estrés, el consumo de drogas o alcohol y la calidad de la nutrición maternal.
El cerebro de un bebé tiene la mayor densidad de conexiones de células cerebrales (sinapsis) por 3 años. Aunque el conector del cerebro está en su nivel más alto en sus primeros tres años de vida, eso no quiere decir que tiene su más alto poder en ese tiempo. La cantidad más alta de aprendizaje viene después de los primeros tres años de vida.
Los padres jugamos un papel muy importante e impactante en la formación del cerebro de nuestros hijos. Garantizar la buena higiene mental de ellos, es básico para su futuro. Técnicas muy sencillas, de gran diversión y aprendizaje para los hijos, son tareas que los padres debemos desarrollar, el leerles un cuento, cantarles, platicarles, involucrarse en el mundo de los hijos mediante sus juegos, hablarles con el corazón, escucharlos con el corazón, disciplinaros en lugar de castigarlos, ser EMPATICOS (ponernos en los zapatos de nuestros hijos),darles oportunidad de que exploren su mundo pero con seguridad, los niños no deben estar solos sin supervisión de un adulto, enseñarles con ejemplos buenos modales, principios y valores.
Motivarlos desde que son bebés, para que realicen algunas de las actividades que ellos, dependiendo de su edad, pueden realizar, sin forzarlos ni presionarlos; la práctica y el ser constante, llevan al niño a perfeccionar su buena conducta.
Para que como padres entendamos el comportamiento de los niños. es importante saber lo que los niños pueden hacer, de acuerdo a su edad. Se les dice muchas veces que se están portando mal; cuando en realidad, están haciendo lo que los niños de su edad y etapa de desarrollo, hacen normalmente.
Como padres tenemos una gran responsabilidad con nuestros hijos, debemos ser conscientes de que todo lo que hacemos o decimos, ellos lo aprenderán y en un tiempo, ellos lo desarrollarán; nonos preguntemos después: ¿Por qué mi hijo (a) dice esto? ¿Por qué mi hijo (a) hace esto? Todas las conductas, los hijos las captan en su cerebro.
Preguntémonos como padres, cuando tenemos nuestros hijos en los brazos, qué es lo que quiero que mi hijo aprenda….y hacer nosotros, exactamente esas conductas, que quiero que hagan mis hijos.
Si no quiero que fume, no debo mostrarme fumando delante de ellos.
Si no quiero que diga malas palabras, no decirlas yo.
Si no quiero que sea agresivo, no vivir en agresividad en casa.
Si no quiero que un día me grite, no gritarle yo a ellos.
Si no quiero que me falte el respeto, respetarlo yo primero.
Somos los padres el impacto más grande en el cerebro de nuestros hijos; ellos se llevan en su cerebro, la idea de el padre que nosotros somos o fuimos con ellos, no hay excusas, somos los padres los arquitectos de nuestros hijos y nuestros hijos son el reflejo de nosotros ante la sociedad.
Referencias:
ESCAPE Family Resource Center. www.learntoparent.org
CDA Institute Anna Freud www.cdainstitute.org
Por Rosalva Torres CCHW














