Alcanzando las estrellas
José y Adelita Hernández están por cumplir 18 años de casados, han formado una hermosa familia con cinco hijos, de los cuales se sienten muy orgullosos… José, nunca imaginó, que de la “pisca” de pepino, llegara tan alto –literalmente hablando-
MFM. Adelita, ¿Qué pensabas del sueño de José de ser astronauta?
Adelita. En realidad él no me platicó su sueño de ser astronauta, hasta después de casarnos, pero él ya tenía su carrera y yo estaba en el colegio. Él me motivaba mucho a seguir adelante. Siempre me ha dicho que siga mis sueños y él me apoya. Nos casamos y yo estudiaba y trabajaba. Por cinco años ejercí en una farmacia como técnica, después vino la familia y ya me quedé en casa.
MFM. ¿Le creías cuando te decía que quería ser astronauta o pensabas que solo era un sueño?
Adelita. Le creí, porque él mandaba sus aplicaciones a NASA y yo esperaba de la misma manera que él las esperaba: con mucha ansiedad, y las veces que lo rechazaron, yo también sentía esa desilusión tremenda… pero él nunca se dio por vencido. Entonces para mi es una cosa muy bonita, saber que todo es posible en la vida y uno no se debe de dar por vencido por los primeros rechazos que tengas.
MFM. ¿Es diferente el ámbito familiar, antes y después de su viaje al espacio?
José. Seguimos siendo la misma familia, antes de que me fuera a mi viaje al espacio y después. La responsabilidad familiar no ha cambiado. Aun sigo siendo el papá de mis 5 hijos y aun necesitan la ayuda en sus tareas. Yo realmente no siento ninguna diferencia en el ámbito familiar. Siempre he viajado para mis entrenamientos, daba charlas antes de ir al espacio, el viajar no es algo nuevo para la familia.
Adelita. Sí hubo un cambio, y nosotros lo vemos en el lado de humor. Lo vacilamos mucho a él, no nos ha afectado demasiado, porque lo vemos por el lado bonito, de que él está haciendo una diferencia entre la comunidad. Él sigue siendo el mismo y tratamos de mantenerlo con los pies en la tierra, por eso lo vacilamos mucho. Le hacemos un poquito de humor en ese sentido, pero le damos la importancia que se le debe dar, porque como dice él, tiene un papel muy importante que está representando.
MFM. ¿Qué sintió Adelita mientras presenciaba el despegue del transbordador?
Adelita. Sientes una emoción muy bonita, pero a la vez tienes temor, porque hay unos 8 minutos donde cualquier cosa puede pasar. Tú tienes a tus hijos a tu lado y tú le estas pidiendo a Dios que no suceda una tragedia. Como adulta, puedes asimilar si algo sucede, pero a ellos, ver a papá un ratito y ya no verlo, pues si tienes ese temor, pero después cuando ya ves que la nave se hizo como una estrellita y ves que el momento de más peligro ya pasó, sientes como una cosa bien bonita, es difícil expresarla.
MFM. ¿Para José como fue el momento del despegue?
José. Es muy emotivo… siente uno muchas emociones, porque estando ahí en el transbordador, uno tiene como cuatro horas sentado en su asiento, esperando la cuenta regresiva para despegar; uno tiene tiempo para pensar y reflexionar. Uno se pone a pensar y dice para sí mismo: “oye, pues cuando yo estaba pequeño, estaba trabajando en los surcos de California, pizcando pepino, jitomate verde, durazno, cereza, y ahora estoy aquí, representando a los EE.UU. como uno de los tripulantes de la misión STS 128”.Para mí fue algo muy especial, muy emotivo, que te pone un nudo en la garganta. Para mí, fue una emoción muy fuerte, que nunca había sentido, pero al despegarse, entonces dije: “ahora si ya sé que voy a ser un astronauta que ha ido al espacio”, eso si Diosito quiere, aquí me baja, hasta aquí llego, pero gracias a Dios, Él me quiso traer de regreso.
MFM. ¿Cuál es una de las mayores satisfacciones que José ha tenido en su familia?
José. La satisfacción que más me ha dado, es que todos nuestros hijos han salido muy bien, en el aspecto de que les gusta el estudio, quieren estudiar. Aun son pequeños, pero me han traído mucha alegría en el aspecto de su educación, que sí le toman importancia. Una de mis preocupaciones mayores que he hablado con mi esposa Adelita, es que a ella y a mí nos ha motivado el aspecto de que estábamos bien pobres, limitados de recursos, entonces eso fue lo que nos motivó a estudiar, a tener una mejor vida. Ahora somos una familia de medio ingreso aquí en EE.UU., tenemos casa bonita, los niños tienen su computadora, sus juegos electrónicos, y realmente no les falta nada; que esperanzas que uno tuviera eso cuando era pequeño. Entonces lo que me preocupa a mí, es cómo se van a motivar ellos para seguir adelante. Hasta la fecha, yo creo que hemos hecho un buen papel en criarlos, porque ellos se ven con el entusiasmo, el ánimo de seguir adelante en sus estudios. Al mismo tiempo, no quiero ponerles la presión de decir -tienen que ser como su papá-, de eso no se trata. A mí no me importa qué carrera escojan, lo que me importa, es que obtengan una carrera profesional y que hagan algo que les guste.
MFM. ¿Qué significa Adelita para usted?
José. No pues es lo que me ha permitido seguir adelante y perseguir la meta. Yo sabía que para poder ser astronauta, tenía que hacer sacrificios en la casa, tomar trabajos que te llevan fuera mucho tiempo y Adelita estaba allí para apoyarme. No tenia que preocuparme cuando me tenía que ir a Rusia o a Europa para hacer unos proyectos que me convenían, para ser seleccionado como astronauta. Ella me apoyó bastante, yo creo que sin ella, realmente no hubiera podido ser seleccionado como astronauta, porque ella me daba la tranquilidad de que me podía ir sin preocupaciones.
MFM. ¿Cuál es la situación más difícil que has atravesado en ausencia de José?
Adelita. Desde el principio de nuestro matrimonio, él ha viajado bastante, entonces siempre toca que las emergencias pasan cuando el no está. Yo soy de la mentalidad de que uno tiene que reaccionar y hacer lo que tiene que hacer y no entumirse. La niña mas chiquita, sufría de asma, y a media noche, me veías corriendo al hospital con todos los niños. La primer tormenta de huracán que tuvimos, él no estaba aquí, él estaba en Wyoming arriba de una montaña; ya había llegado al tope, cuando sucede la emergencia de evacuación. Yo hice lo que tenía que hacer, recoger a mis hijos, agarrar las cosas más importantes, subirme a una camioneta con mis cinco hijos, y el perro, y camino a Forth Worth. Yo tenía un plan. Fue como un presentimiento que tuvimos antes de que él se fuera al entrenamiento, “si algo sucede ya sabes que vas hacer”, y jamás en la vida me hubiera imaginado lo que iba a pasar, ni él se lo imaginaba, y me acuerdo que me hablaba todo el mundo para saber qué necesitaba o en qué podían ayudarme, y yo, ya iba en camino.
MFM. ¿Ha valido la pena?
Adelita. Ha valido la pena. Nunca le he reprochado, al contrario, creo que a veces la distancia te une más.
MFM. ¿Qué es lo que más admira de Adelita?
José. Lo que más admiro de ella es que es luchista, es buena madre, buena esposa y tiene sus propias metas, sus propios sueños. No es la esposa de un astronauta, es un persona que tiene su propia forma de pensar, su propia personalidad.
MFM. ¿Qué es lo que más admiras de José?
Adelita. Que sigue siendo una persona humilde, que no se le ha subido a la cabeza todo esto.
MFM. Si vienen los Reyes Magos a concederle tres deseos ¿que pediría?
José. La salud de mis papás, de mis hijos y que todos sigan una buen a carrera, que se eduquen y finalmente, que sea yo el primero que falte en el mundo y que no sea Adelita, yo no me veo sin ella.
MFM. Y hablando de cosas materiales ¿qué le falta por conseguir?
José. Más bien que me sobra-dice bromeando- yo quisiera que Adelita se deshiciera del restaurante para disfrutar más de ella en la casa con los niños.
Adelita. Mi sueño sería la unidad familiar. Aunque me da mucha satisfacción tener el negocio que tenemos, nos ha quitado mucha vida en familia. Fue un sueño para mí y ha beneficiado también en cierta forma mis hijos. Ellos quizás nunca van a valorar lo que lleguen a tener en la vida, porque no han pasado por los mismos sacrificios que nosotros pasamos. Creo que con el negocio, han aprendido lo que es el trabajo.
MFM. Al restaurante llegan autobuses llenos de estudiantes que esperan conocer a José, y aunque llegan sin avisar Adelita, toma el teléfono y le pide a José que vaya a saludarlos. ¿Qué la motiva a hacerlo?
Adelita. Siento tan bonito ver esa ilusión de los niños cuando lo ven a él -Adelita toma un respiro para controlar la emoción- y es una inspiración para ellos hablar con él. Sientes algo súper bonito, ver cómo él los motiva. Una como madre, si tiene la oportunidad de motivar a otra persona, aunque no sean tus hijos, hay que tomar la oportunidad de hacerlo.
MFM. Y usted José ¿por qué va?
José. Es una responsabilidad social, somos muy pocos los latinos en posiciones como la que tengo yo, y creo que la accesibilidad, debes ser muy buena para toda la gente que quiera saber la historia de uno. Me gusta contar mi historia, porque es algo de perseverancia, de preparación, de educación… algo que se puede utilizar en cualquier meta que tenga cualquier individuo. No tiene que ser astronauta, es algo para que la gente se supere. Para mí es muy importante motivar a nuestra juventud. Somos y vamos a ser gran influencia en EE.UU. le conviene a todos, que los latinos progresen en este país y en México, para aliviar la migración.
MFM. ¿Dónde les gustaría tener una casa para pasar las vacaciones?
José. Yo tengo muy bonitos recuerdos de México, de ir a las plazas y vivir cerca del centro. Una ciudad que me ha atraído mucho, obviamente, es La Piedad, Michoacán de donde soy, pero también me atrae mucho Morelia, porque es muy colonial. Me gustaría tener una casa cerca del centro, ahí en Morelia, una casa no grande, pero de las que entra uno y tiene el patio abierto por el medio y tiene las columnas grandes y algo así es lo que se me antojaría.
MFM. ¿Cómo definiría a sus hijos en una palabra?
José. Julio- madurez, Karina- cariñosa, Vanessa- atleta de la familia, Yesenia- cerebrito, Antonio- el más coqueto.
MFM. ¿Qué es la fundación “Alcanzando las estrellas”?
En “Reaching fot the Stars” nos enfocamos en la educación de STEM (Science, Technology, Engineering, and Mathematics) para tratar de que haya más ingenieros latinos. Damos becas a estudiantes de primera generación de estudios universitarios. Es una organización para tratar de animar a nuestros jóvenes en el nivel primaria, con la esperanza de que se interesen por esas áreas de estudio.
MFM. ¿Cuál es la pregunta más curiosa que le han formulado los niños?
José. Lo que más preguntan, es cómo va uno al baño con cero gravedad. Les explico que es un baño muy similar al de un avión, un compartimiento bastante pequeño, pero como una aspiradora, entonces se crea el efecto.
MFM. ¿Cómo se sintió, como ser humano, ante la majestuosidad del universo?
José. Se siente uno con mucha humildad, al ver nuestro planeta. Porque puedes ver el resto del universo, somos una parte pequeña de todo. Es como un rompecabezas, nosotros somos una pequeña pieza de ese rompecabezas, y a veces creo, que hasta insignificante, en comparación al resto del universo. La atmosfera se ve grande, pero bien delicada. Yo regresé un poco diferente al verla, uno ve un balance muy delicado. Yo creo que los que siempre están diciendo que debemos cuidar nuestro ambiente, tienen razón, porque cualquier cosa que hagamos en la tierra, puede desbalancear esa delicadeza.
MFM. Tierra Luna, es el nombre del restaurante de la familia Hernández y está ubicado muy cerca de la NASA. Si lo visita, probablemente lo recibirá Adelita, con una amable sonrisa, un excelente servicio y exquisita comida mexicana, y de repente hasta puede que a José Hernández -el astronauta- le toque atender su mesa.











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