Beto Nájera ¡Ya levántate!
Beto y Verito Nájera son originarios de Monterrey, N.L. México. Llegaron a Houston poco tiempo después de casarse, traían $300 dls. en el bolsillo, la maleta llena de sueños y las ganas de salir adelante. Con su juventud como aliada, se sentían capaces de enfrentar al mundo; sin embargo, la dura realidad los llevó a la decadencia de la relación en pareja, al enfrentarse con la terrible noticia de que su hijo mayor tenía cáncer, pero gracias a estas situaciones tan difíciles, fortalecieron sus lazos, vencieron la batalla contra el cáncer y ahora son una familia más unida que nunca.
MFM. ¿Qué estudiaron?
Beto. Comunicaciones en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Nunca laboré o hice prácticas profesionales en el ramo de las comunicaciones allá.
Verito. Yo soy abogada, pero no lo ejerzo. Estudie leyes en la UANL.
MFM. ¿Por qué decidieron emigrar a Houston?
Beto. Mi hermana me dijo, vente yo conozco un amigo en Telemundo y te va ayudar. ¡Sale! que llego y nada.
MFM. ¿Qué hiciste?
Me metí a aprender inglés y la Sra. que estaba sentada al lado mío, era la mamá de un chavo que me ayudó a entrar en la radio; él se llama Alex Cermeño. La puso ahí Diosito porque la Sra. sin conocernos, nos dio el teléfono de su hijo. Lo conocí, me dijo cómo estaba todo y a los quince días me contrataron. Entré siendo técnico en promociones, dure 6 meses haciendo eso y se presenta una oportunidad, me ponen al aire y al mismo tiempo, estaba en promociones y en programación. Tiempo después, salió una oportunidad para trabajar como técnico y nace Orbita 100.7. A un amigo lo mueven a Orbita, por decisión propia renuncia, y cuando él se va, me llaman y empiezo al aire.
MFM. ¿Era el trabajo que tú querías hacer?
Beto. Mi principal sueño era ser narrador o comentarista de deportes, pero me quedé como locutor. Ahora era empezar a trabajar duro, pero la estación se cierra y estuve tres meses buscando trabajo. Me sirvió de experiencia. Me amarre en un ladrillo; yo pensé soy Beto Nájera, me van a dar trabajo, y nada. Así pase tres meses.
MFM. ¿De que vivieron mientras tú no trabajabas?
Beto. Tenía dinero ahorrado, pero Vero trabajaba y ella era la que estaba manteniéndonos.
Verito. Yo trabajaba como asistente de ventas, no tenía nada que ver con mi carrera, pero un día le dije que mis hijos ya estaban grandes y yo quiero trabajar. Ahí empecé a meterme en toda la onda de los conciertos y los artistas.
MFM. ¿Te molestaba trabajar mientras Beto se quedaba en casa?
Verito. Me desesperaba, pero él me decía que lo esperara. El se encargo de Sando (Alejandro) que en ese entonces era el niño más chiquito, él fue mamá de Alejandro, ellos tienen un vínculo muy especial, porque él se hacía cargo del niño.
Beto. Sando es el pegamento de la familia, es quien nos mantiene unidos y siempre nos hace reír. Jamás se queda callado y une muchísimo a la familia, es súper divertido y ocurrente.
MFM. ¿Te molestaba que ella, hasta cierto punto, tuviera el control del hogar?
Beto. No para nada, si no puedes con el enemigo únete. (Dice Beto en son de broma) Tengo que reconocer que gracias a ella soy lo que soy, aunque me dicen que si casado he llegado hasta donde estoy, si estuviera soltero hubiera hecho más, pero yo no pienso así. Yo digo que siempre hay alguien que te empuja, para mí, mi esposa es la que me sacó adelante y el mucho o poco de talento que tuviera, ella me lo exprimió.
Beto. ¿Y donde conseguiste trabajo?
En la Mera Mera… un formato muy mexicano. La estación no tenia presupuesto, entonces yo ya me estaba preparando, hice varias entrevistas con una compañía de cerveza, me contrataron y estuve haciendo los dos trabajos. Me encantaba la radio pero aprendí la lección, mi prioridad es mi familia y trabajaba en la cervecería en el área de marketing.
MFM. ¿Cómo ha sido su relación de pareja?
Beto. No hay familia perfecta. Nuestra relación estuvo en un momento en que batallamos mucho.
Verito. Fue una situación difícil. El mundo éste con la gente que te relacionas, la música, los artistas, las disqueras, las fiestas, te dan una imagen falsa de la realidad y si no estás bien centrado te vas. Yo creo que fue lo que nos paso. Cada quien andaba por su lado, vivíamos en la misma casa, pero veíamos para direcciones muy diferentes.
Beto. Todo vino junto con pegado, el que yo trabajara en la cervecería, se prestó por algo. Mi hijo en ese momento padeció de un problema de salud del cual gracias al seguro que tenía, la salud de mi hijo se súper mejoró y nuestra relación por consecuencia se arregló. Las cosas pasan por una razón. Yo estaba trabajando fuera de la radio, que era lo que más me gustaba, y el haber estado adentro y ya no estar, me dolía.
MFM. ¿Cómo se dieron cuenta de la decadencia de la relación?
Verito. Yo estaba súper involucrada en mi trabajo. Cuando Bebo (Alberto el hijo mayor) tuvo cáncer, fue un momento muy duro para nosotros y él fue el que nos regreso al camino correcto. Atenderlo a él era única prioridad. Todas fueron cosas que Dios puso acomodadas justamente así, para que pasaran. Yo tuve que renunciar a mi trabajo y “mi vida”, la que yo creía en ese momento que era lo que quería, pues se cayó. Dejé de trabajar, de tener juntas, de comidas y tuve que vivir literalmente con mi hijo en el hospital dos meses
Beto. Algo que tuvimos que hacer, fue estar con él al 100%, yo dedicarme al trabajo. Gracias al seguro de salud que tenía en ese momento, mi hijo recibió la mejor atención médica posible y Verito se dedicaba a atenderlo a él.
MFM. ¿Cómo detectaron la enfermedad?
Verito. El empezó con un dolor atrás de la pierna, se despertaba llorando como si lo estuvieran martirizando. Una noche, deliberadamente no le di la medicina y me lo lleve a emergencias. Ahí le descubrieron un tumor que tenia pegado al riñón. No tenía nada que ver con el dolor en la pierna pero gracias a eso se lo detectaron.
Beto. El sabía lo que tenía, sabía que era cáncer y él lo paso súper bien, dentro de lo que cabe. Nos preocupábamos porque se sintiera como si no estuviera enfermo.
Verito. Yo me tuve que hacer muy fuerte. Recién operado lo levantaba, lo bañaba, lo peinaba, preguntaba si le podía poner ropa, que no fuera del hospital, y cuando me decían que sí, lo vestía normal para que no se deprimiera.
Beto. Ese proceso de ser tan intenso, fue bajando gradualmente de intensidad; ya nosotros vimos que la situación estaba un poquito mejor, y me aferre a que tenía que intentar más para salvar a mi familia. Tuvimos que aguantar los dos muchas cosas.
MFM. ¿Cómo esta Bebo ahora?
El sigue yendo a su monitoreo y el está bien positivo, a sabiendas de que fue lo que tuvo. Gracias a Dios tengo este trabajo, tengo un buen seguro para que le hagan todo lo que necesiten, pero Gracias a Dios ya está bien, el monitoreo es de rutina.
MFM. ¿Esa etapa ayudó a mejorar la relación de pareja?
Beto. Fue gradual, no fue de que está enfermo y tu y yo estamos bien.
Verito. La vida está en un hilo, no sabes qué día te toca. Jamás nos imaginamos que íbamos a pasar por un problema así. El niño de seis años súper fuerte y de repente en el hospital. Cuando ocurrió eso, puedes decir que fue accidental pero luego te das cuenta que no, todo pasa por algo. Y nos unimos más como pareja.
MFM. ¿Añoran regresar a vivir a Monterrey?
Beto. Añoraría Monterrey, si Monterrey me hubiera ofrecido algo, si en un momento dado me llego a cambiar de Cd., extrañaría más Houston que Monterrey.
Verito. Yo sí. Yo adoro Monterrey, sueño con volver y cada vez que podemos, nos vamos para allá.
MFM.¿Qué significa Houston para ti?
Beto. Para mí todo. Aquí nacieron mis hijos, a nivel profesional e obtenido muchas cosas, muchas oportunidades. La salud de mi hijo, gracias al nivel médico que hay aquí, mi hijo se salvó, mi primer casa la compré aquí. Le debo mucho haber obtenido tantas oportunidades, por eso me siento más de aquí, aunque haya nacido allá.
MFM. Háblame de tu trabajo en la estación de radio Mega.
Beto. Cuando me sale la oportunidad para trabajar en Mega, me dicen cual es la posición y fue algo muy grande para mí. El momento, la etapa, la compañía, me dijeron que iba a hacer el show de la mañana y cuando pasó la emoción, dije: ¿y ahora qué?
Empecé a trabajar y a trabajar; en el primer año llegué a ser el morning show número uno en más de dos ocasiones y teniendo como base lo que yo creía, no viendo lo que los demás hacían. Hemos tenido altas y bajas, estuvimos muy abajo. Empezamos el año mal, pero ahí vamos otra vez para arriba. Cuando me dijeron cuál era el grupo demográfico al que el programa iba dirigido dije, “pues es Mi Familia”. Están buscando mamás de cierta edad con hijos, que gasten, que tengan marido, que van al trabajo, que vayan a la escuela, pues esa es mi familia.
MFM. ¿Cómo haces para no caer en la vulgaridad en el programa?
Beto. Creo que puedo manejar el morbo con humor, sin llegar a ser vulgar. El programa jamás lo vendí como un programa para un público popular, sino para alguien que lo escuche y se quiera quedar a escucharlo y que mi familia también lo pueda escuchar. Tengo que hablar con un lenguaje coloquial, para que me entiendan. Realmente lo que ofrezco, es vender un programa con información, con humor y por el lado amable, con morbo.
Verito. Yo soy súper crítica; voy en el camino y le mando un mensaje y le digo- no sé por qué pasas esto, pero voy con tus hijos y te van oyendo-, siempre le digo que se exprese de tal manera que sus hijos lo puedan escuchar. Si yo voy con mis hijos y van a escuchar algo que no es apto para ellos, pues le voy a cambiar y lo que haces es que pierdes público. Y lo vivo regañando.
MFM. ¿Qué piensas cuando ves que la popularidad del programa está bajando?
Beto. No te hace tanto bien estar siempre arriba, porque tienes que mantener los pies en la tierra. Hay siempre alguien más barato y mejor detrás de ti, y más joven que tú; siempre es así, que yo sé que esto es temporal, por eso siempre estoy pensando qué más puedo hacer por mí, por mi familia y por mi trabajo.
MFM. ¿Tienes otro trabajo?
Beto. Me dedico en cuerpo y alma a Mega. No me da tiempo para más. Salgo de allí, en tiempo de escuela, yo me voy, recojo a mis niños, mi papá siempre los recogía y a mí me gusta ir por ellos. Tenemos que convivir el mayor tiempo con ellos.
MFM. ¿Qué ha significado la llegada de la pequeña Ariel a la familia?
Beto. En un principio Verito quería otro bebé, y yo no quería porque era la etapa en la que no estábamos bien como pareja. Pasó el tiempo y un día me dijo “estoy dedicada a mis hijos, te amo a ti y yo quiero una hija”, y le dije “Pos mira, tengo mucho trabajo, estoy muy cansado, tenemos que ahorrar más dinero, son más gastos, pero si tú quieres, sale. Tú tienes que asumir responsabilidad también, mucha más que yo tal vez.
MFM. Pero ¿Qué ha significado para ti la llegada de Ariel?
Beto. Marca una diferencia. Los cuatro la adoramos; yo la veo y digo ¡que increíble! Ver como se ríe, la manera de cómo es ella. Depende mucho de nosotros, nomas quiere que la traigamos cargada y si la dejamos, se enoja. Al principio cuando Verito nos dijo que era niña, los tres dijimos, queremos niño. El niño más chiquito lloró cuando supo que era una niña, pero lo fuimos asimilando. Batallamos los nueve meses para escogerle nombre y escogimos entre muchos, hasta hicimos votaciones en la radio
MFM. ¿Tú la recibiste cuando nació?
Beto. ¡Sí! Cuando la recibí, vi todo eso sin el morbo, te lo juro que una cortada de un dedo, no la puedo ver, le tengo que decir a alguien más que me diga como está. Me he desmayado más de diez veces porque no puedo ver sangre, en el cine me desmaye viendo una película. Dios me dio la oportunidad de recibirla y no me desmaye… ni siquiera me maree.
Verito. Me gustaría agregar que Sando es mi sándwich, el de en medio, cada uno es especial aunque a veces se habla más del mayor y de la bebé el también ocupa un lugar muy especial.
MFM. ¿Cómo es Beto en familia?
Verito. El me ayuda muchísimo, es un esposo excelente, lo que necesite el me ayuda.
Siempre estamos involucrados, mi hermano me dice que me tiene mal acostumbrada; yo no sé lo que es que él se vaya solo, que él me diga que se va a tomar una cerveza con sus amigos. Nunca va dejar de sorprenderme su actitud, el no aparenta, como tú lo ves, él es así.
Beto. A mí lo que me gusta, es estar con mi familia, aprendo mucho con mis hijos.
La enfermedad de mi hijo, es el ombligo de nuestra vida. Te das cuenta quien va al hospital, quien está pendiente, quien te habla… conoces los verdaderos amigos.
MFM. Beto finaliza la entrevista exhortando los padres a cuidar a sus hijos, porque el mundo está lleno de tentaciones, no sólo para los niños, también para los adultos que los rodean.
Y no olviden sintonizar su programa, de lunes a viernes en Mega, 101, todas las mañanas…
Por Elizabeth Ozuna














hola Beto tienes muy bonita familia cuidala.
yo todos los dias los escucho me gusta el programa…