Un mundo interesante para su bebé
El bebé tiene los mismos sentidos que usted tiene. Aún al nacer, el bebé puede ver, oír, oler, y tocar.
Vista — El bebé prefiere mirar caras. Durante sus primeras semanas de vida puede ver mejor a una distancia de 8 a 12 pulgadas, más o menos la distancia entre su cara y la del bebé cuando lo tiene cerca, para darle de comer o cuando le habla. Los colores vivos, los contrastes y las cosas brillantes son más interesantes para los bebés que los colores pálidos. El bebé puede seguir por varios segundos con su mirada objetos que se mueven.
Oído — Los recién nacidos pueden virar sus cabezas cuando escuchan un ruido interesante. Prefieren voces de tono alto y dulce. A los tres meses, ya pueden reconocer la voz de sus padres. Cuando su bebé esté molesto, la música suave puede calmarlo.
Olfato — Aún los bebés pequeños reaccionan a los olores. Olores fuertes e intensos, hacen que el bebé voltee su cabeza hacia el lado opuesto y llore. A la primera semana de nacidos, el bebé reconoce el olor de la madre que lo amamanta.
Tacto — El tacto es muy importante para el bebé. Tomarlo en brazos y acariciarlo le indica al bebé que su mundo es un lugar amistoso. De hecho, estudios han señalado que estos bebés lloran menos que los bebés que no sienten la cercanía de un adulto. Cargue a su bebé o use una mochila frontal. Estar en sus brazos y oír el latido de su corazón, hace que su bebé se sienta seguro.
Abrace y cargue a su bebé cuantas veces usted desee. No se preocupe de que puede malcriarlo. ¡Se supone que a los bebés hay que mimarlos! Mientras lo tiene en brazos, comparta el abrazo con el resto de su familia. Todos se sentirán mucho mejor. El bebé también siente movimientos desde muy temprano. Movimientos como mecer o caminar, ayudan a calmar al bebé que llora. Acuérdese, el bebé pasó nueve meses flotando en su útero, así que está acostumbrado a mecerse y a moverse. Cargando a su bebé en posición vertical le permite mirar a su alrededor, así tal vez llore menos.
Aviaso: La miel es dañina para el bebé
A un bebé de menos de un año de edad no se le debe dar miel. La miel tiene esporas que pueden causar una enfermedad llamada “Botulismo Infantil.” Los niños mayores tienen un sistema intestinal más desarrollado que tolera la miel.
Llorar es pedir ayuda
Cuando el bebé llora, significa que necesita su ayuda. El bebé llora solamente cuando necesita algo y sólo deja de llorar cuando esa necesidad ha sido satisfecha, o cuando esté demasiado cansado para seguir llorando. Los estudios demuestran que cuando se responde rápidamente al llanto de su bebé, se logra que llore menos y por períodos más cortos. Posteriormente, estos bebés demostrarán más energía para aprender y para interactuar con otras personas.
Cuando su paciencia está por acabarse
A veces puede parecer que su bebé nunca va a dejar de llorar. Esta situación le puede causar tensión y molestia, sin embargo, no debe enojarse con su bebé — él no lo puede evitar. Si ha tratado de apaciguarlo y todavía sigue llorando, intente lo siguiente: Póngalo en su cuna y cierre la puerta. Dúchese o pase la aspiradora. Así no la oirá y el ruido tal vez calme a su bebé. Obsérvelo cada 15 minutos para estar segura de que está bien. Pídale a una amiga o un familiar, que le cuide el niño por media hora o una hora. Todo el mundo necesita un descanso de vez en cuando. Si cree que el bebé está enfermo, llame al médico.
¿Por qué llora el bebé?
Hambre — El bebé usualmente llora cuando tiene hambre. Si han pasado por lo menos dos horas desde que comió, vea si el bebé tiene hambre.
Soledad — Si el bebé se calma y se queda tranquilo al momento que lo cargue, ¡quiere decir que la echaba de menos! Recuerde que el bebé estuvo abrigadito en el vientre, escuchando el latido del corazón por nueve meses. La necesidad de su cercanía es muy importante para el bebé. El bebé no se malcriará porque usted lo acuna cuando él quiere — o cuando usted lo quiere.
Frío/Calor — Toque la espalda o la barriguita del bebé para ver si está muy frío o muy caliente. Arréglele la ropa para que se sienta más cómodo y vístalo de acuerdo al clima, con la misma cantidad de ropa que usted lleva o tal vez un poco más.
Exceso de estímulo — Mucha gente hablándole o revoloteando cerca del bebé al mismo tiempo, puede ser exagerado para él. El bebé necesita un poco de tranquilidad y silencio. Mecerlo en un cuarto con luz baja, puede ayudar.
Desvestirlo — Póngale una cobijita en la barriguita hasta que lo vuelva a vestir.
Sobresalto — El bebé si se mueve repentinamente se sobresalta y llora. Envuélvalo con una cobija y tómelo con seguridad para calmarlo.
Pañal mojado — A algunos bebés no les molesta, pero a otros sí.
Dolor — El bebé puede estar enfermo o incómodo si lo pincha un gancho, o si su ropa tiene etiquetas ásperas o cierres que le molestan.
Sueño — Algunos bebés necesitan que se les mime un poco antes de dormirse.
El mundo de los bebés es un mundo de sensaciones muy nítidas y es por eso, que tenemos que cuidar del más mínimo detalle a su alrededor.
Dr. Ramiro G. Villarreal













